viernes, 6 de septiembre de 2013

HARD ROCK: LA DANZA DEL DIABLO




por Luc Adrián
Publicado en revista Iesus Christus Nº 26, Marzo-Abril de 1993.


Los "Hardos" azotan París, El satanismo que ostentan esos grupos ultraviolentos, ¿no es una provocación? ¿Desviación infernal de una música inocente? ¿Resultado lógico de una ideología de destrucción? He aquí los hechos.
Dos familias de Nevada llevaron al grupo hard-rock Judas Priest (Sacerdote de Judas) ante la justi­cia: después de haber pasado la noche escuchando las canciones del grupo, sus hijos se suicidaron. Judas Priest hace la apología explícita del suicidio, del satanismo y de sadomasoquismo.
En 1984 el padre de un joven americano de diecinueve años acusaba a Ozzy Osbourne, autor de la canción "Suicidio-Solución": “Mi hijo se pegó un tiro en la cabeza luego de haber escuchado esta can­ción”. Osbourne fue absuelto. Este ex-líder del grupo Black Sabbath (Sábado negro), cuyo "credo"
es “killing yourself to die” (matarte hasta morir).
En "Romeo y Julieta" del grupo Blue Oyster Cult II: "Hay 40.000 por día. ¿Por qué no agregas tu nom­bre, para ser liberado tú también?".
París acoge en este momento a algunos de los grupos más violentos de hard-rock: Iron Maiden, Anthrax, Metallica, Slayer, Scorpions, Trust. La gira internacional Monsters of Rock ha producido dos muertos y dos heridos graves en Londres en agosto último; tres heridos, un tumulto y 21 arrestos en la República Federal de Alemania.
"La música rock penetrando en las malas orejas podría convertirse en una incitación al homicidio", destacaba Geoffrey Cannon, crítico musical inglés. En su best-seller "Do it" (Háganlo), el anarquista Jerry Rubin escribe "Elvis (Presley) ha despertado nuestros cuerpos, cambiándolos completamente. El hard-rock animal, que guarda su secreto en el "beat" enérgico (esta repetición de pulsaciones regulares combinadas con ritmos sincopados es la base del rock), penetraba ardorosamente en el interior de nues­tro cuerpo; el ritmo arrebatador hacía surgir todas las pasiones que estaban comprimidas, retenidas (...). El rock ha marcado el principio de la revolución".
Mick Jagger, de los Rolling Stones, declara: "Trabajamos siempre para dirigir el pensamiento y la voluntad de las personas y la mayoría de los grupos hacen lo mismo.




"La música es una cosa espiritual", confiaba Jimmy Hendrix, uno de los padres del hard-rock, en 1969. "Podemos hipnotizar a las personas con la música y cuando las personas han llegado a su punto más vulnerable, podemos predicar a su subconsciente todo lo que nosotros queremos".
El mismo año, como Jim Morrison y Janis Joplin, él se suicida. "5.000 jóvenes americanos se han suicidado en estos últimos años después de haber escuchado hard-rock", acusa el padre Régimbal, religioso canadiense de la orden de los trinitarios, especialista en psiquiatría criminal. Él se hizo céle­bre a su pesar hace algunos años, revelando que algunos grupos de rock utilizaban en sus can­ciones el B.M.P. (Backward Masked Process) o procesamiento del mensaje enmascarado e inver­tido. A continuación de los remolinos que se derivaron, algunos estados americanos legislaron sobre la obligación de indicar claramente la inclusión de un mensaje subliminal ("por debajo del umbral de la conciencia") en todo cassette, disco u otro producto audiovisual.
Es la canción “Stainvay to Heaven" del grupo Led Zeppelin la que alertó a las autoridades californianas. En ella se podía escuchar: “Cuando yo miro al Oeste mi espíritu clama por irse”. Pasando el disco al revés el mensaje era distinto: "Porque yo sé que ellos deben suicidarse por Satán". Sobre el estuche, esta inscripción: "Por la audición del disco, los jóvenes están bajo un encantamiento, son dominados, dirigidos por fuerzas acultas, demonios. Esto puede llevar a la posesión demoníaca". Jimmy Page, líder de Led Zeppelin, condujo a su grupo hacia el culto satánico explícito. Robert Plant, el compositor de "Stairway to Heaven", reconoció: "Las palabras han sido recibidas instantáneamente, no he cambiado ninguna, estoy muy orgulloso de ellas. Pienso que alguien me las ha soplado".
"Los textos enteros parecen haber sido obtenidos sin trabajo humano. Los científicos han dedicado dos años, si no más, para poder fabricar tales tipos de mensajes sobre un máximo de tres palabras. ¿Entonces, quién puede lograr componer al revés frases completas e inte­ligibles? Teóricamente es casi imposible; ¿habría allí interferencia de los espíritus demoníacos por el sesgo de alucinaciones, trances o hasta posesión? Algunos lo han reconocido. Es frecuente que los discos sean consagrados a Satán durante misas negras".
Led Zeppelin y muchos otros no son más que los sucesores de grupos de rock muy clásicos como los Beatles, los Rolling Stones, Queen, Eagles, etc., que han utilizado habitualmente el mismo proceso B.M.R. En la canción "Revolution number nine" del "Devil's White Album" (El Album Blanco del Diablo) de los Beatles, la frase continuamente repetida "number nine" da en sentido invertido “Excítame sexualmente, hombre muerto”. Según el padre Régimbal este hombre muerto es Cristo. Este álbum blanco fue, por otra parte, compuesto reproduciendo una obra de brujería. Bajo la influencia de una de sus canciones, Charles Manson masacró a Sharon Tate, embarazada, y a sus amigos, creyendo cumplir las profecías dictadas para él por el disco: "Yo escucho lo que me dice (mi música): levántate y mata". Decía el asesino: "Acabo de hacer la obra del Diablo".
En 1983, la JOC daba como "palabra de fe" en ocasión de su congreso de Courneuve: "¡Tú eres un dios, rock 'n'rol".
"En el rock’n’roll, los mensajes tranbsmitidos en forma subliminal tienen un contenido muy variado", dice el padre Régimbal: "la perversión sexual bajo todas sus formas, el llamado a la revolución contra el orden establecido, la sugerencia del suicidio, la incitación a la violencia y al homicidio, la consagración a Satán". Y sostiene su aserción con numerosos ejemplos. Actualmente no hay ninguna necesidad de mensajes invertidos: los grupos, especialmente los de hard-rock, gritan, más que cantan, esos llamados de muerte.




En una crítica del disco "Purple Rain", (Lluvia Púrpura) del cantor Prince (quien se llama a sí mismo "redentor crístico"), un periodista especializado resume a su modo la encrucijada escatológica actual: "Imaginen dos segundos que Dios existe verdaderamente. En qué porquería se mete cada cinco minutos, ¿no? Por otro lado, si uno llegara a estar verdaderamente seguro de que El no existe, ¿qué tendríamos que hacer de todas esas éticas, morales y regímenes de vida que uno se impone justamente para el caso de que sí?".
Paradojalmente estos grupos musicales prueban, por el contrario, la existencia de Dios afirmando la del Diablo, ser personal a quien algunos se han consagrado deliberadamente.
Después de su conversión al cristianismo, Bob Dylan decía a su amigo Mc Guinn: "Hay que creer en el Diablo. No es una imagen, un símbolo, sino una presencia real, viviente. Él está por todos lados en el mundo. Él puede hasta tomar la máscara de un hombre de paz. Puedes ver cuán grande es su poder. El Diablo es un espíritu que tiene el poder dividir, de separar, de encerrar los espíritus y las cosas. Él dice: ‘Yo soy legión, soy el espíritu de multitud, ese que divide a las almas, quiebra la unidad, desintegra el perfecto amor. Soy la tentación.
"Mira cómo uno está dividido en su interior. Todas las cartas están mezcladas. Las fuerzas de destrucción están obrando, en Oriente, en Asia, donde quiera. Satán ha sido vencido en el Calvario pero los hombres lo veneran siempre".
Diábolos, en griego, significa desunión, división. Ciertas músicas y palabras, sobre todo cuando ellas son consumidas en alta dosis, pueden acentuar hasta el estallido la división de la persona humana causada por el pecado original.
Hoy los mensajes satánicos son en directo: en "Luxure", el grupo francés Trust expresa muy bien a su manera cómo obra Satán, para aquél que ha firmado su pacto, el cumplimiento de las tres concupiscencias (carne, poder, dinero) y cómo le encierra en una prisión de pecado sin ninguna esperanza de salud:

"Tu Dios te había tan piadosamente edificado.
Pero desde ahora tú estás de nuevo condenado.
Todo lo que tú has hecho para mí, tú lo debes,
Yo te ofrezco el goce de aquí abajo (...)
Mi fanatismo y mi rigor han hecho de ti un depravado,
Yo me permito juzgarte hombre desprovisto de dignidad (...)
Y tú deseabas mujeres
Y para ti yo las he cortejado.
Después has querido poseerlas
Y tus fantasmas yo los he realizado
Tu deseo de riqueza ha engendrado en ti
Una serie de orgías sin preocuparte del precio.
Después obtuviste la celebridad
Dejando en revuelo todos tus prejuicios (...)
Tú eres un lobo arrinconado en su cubil
Pero esta vez el cordero te ha derribado
Y los roles se han invertido.
Haciendo de ti un perverso desesperado (...)
Pero desde ahora estás de nuevo condenado".

En Northport, cerca de Nueva York, una banda de jóvenes que había formado una secta satánica llegó a pasar a la etapa del sacrificio humano durante una noche de trance: mataron a uno de ellos, de diecisiete puñaladas. Uno de los criminales lleva la camiseta del grupo AC/DC (esta sigla significa Anticristo/Muerte a Cristo). En su canción "Hell's Bell", (Campana infernal) AC/DC proclama:

"Satanás va a tenerte,
eres joven todavía pero vas a morir.
No respetaré ninguna vida y nadie me resiste
Y yo te llevaré al infierno".

Otros títulos: "Autopista hacia el infierno", "Rock'n'roll condenación"...
En el anverso del estuche del grupo Slayer (Asesino) puede verse un sacrificio humano durante una misa negra. En el reverso: un cantor con un crucifijo invertido. "A la par de una música ultraviolada", escribe un crítico de rock, "Slayer ha deliberadamente optado por textos satánicos a satisfacción, reforzando ese perfume bestial c inhumano continuamente emanado de esos cuatro asesinos juerguistas". Steve Martin, representante del grupo, reconoce: "Cada miembro ha estudiado el satanismo tan a fondo, que representa hoy una parte vital de su existencia”.
Esta es una letra del grupo Trust, en el "Pacto":

"Renuncia a tu Dios, a tu fe, a sus leyes
Vierte tu sangre y firma abajo
Yo te doy mi marca si tú firmas mi pacto (...)
El sabbath para mí fue celebrado
en honor de mi pacto y de la sangre derramada
Yo estaré protegido por diez años
Seré rico, célebre y adulado".

Vincent Fournier, hijo de un pastor protestante de Arizona se hizo célebre luego de ser consagrado a Satanás, a cambio de lo cual él tomó el nombre de la bruja Alice Cooper.
 Después de haber hecho el elogio de todas las perversiones, del travestismo a la necrofilia, debió ser internado en un hospital psiquiátrico algunos años más tarde.




"Decenas de ejemplares establecen claramente que las grandes estrellas del rock se han consagrado libre y voluntariamente a Satanás. Numerosos lazos orgánicos existen entre las sectas satánicas y los grupos rock, unas manipulan a otros. Los conciertos (y los video-clips) se convierten en la ocasión para ciertas prácticas demoníacas, invitaciones para seguir a Satanás, a servirle. Las organizaciones internacionales de brujería financian la producción de esta música".
Del grupo Kiss (Kings in Satan Service, es decir, Reyes al servicio de Satanás), cuya divisa es "Nuestro Dios es Lucifer":

"El Dios del rock'n'roll va a robar tu alma virginal".

En la canción "The god of Thunder" (el dios del Trueno) dicen:

“Fui educado por un demonio
Preparado para reinar como 'aquel que es' (...)
Yo te ordeno ponerte de rodillas ante el dios del trueno
El dios del rock'n'roll".

Bajo el título "Demoniac":

"Iglesia del infierno,
la muerte es un reinado
Presta juramento: tú debes matar (...)
La criatura está poseída por el Mal
El ángel de la muerte es enviado para matar".

En "At war with Satan" (En Guerra con Satanás), del grupo Venum:

"Su majestad Satanás preside orgullosamente.
Las ceremonias interpretan escenas de blasfemias,
de lujuria y de destrucción.
He aquí a la Santa Trinidad (...)".

La canción "Pacto de sangre" es todavía más explícita:

"Pon tu confianza en Satanás (...)
Otórgame tu cuerpo
Yo tomaré tu alma
Renuncia por mí a toda religión
Ofréceme un sacrificio
Firma el pacto de sangre (...)
Sacrifícame tu corazón y tu alma
Estás condenado al infierno para siempre".

Y todavía en "Fight with the Beast" (Lucha con la Bestia):

"Los chacales destruyeron la cruz
condenados están los mortales que osan luchar con
la Bestia
Un ataque violento contra la fe cristiana
Las legiones de Satanás están en guerra
Reemplazando In cruz por la marca de la Bestia
El reino de Jesús ha terminado
Demonios del infierno, Armagedón está aquí impidiendo la venida de Cristo.
Abandonen ahora a vuestro Dios
Satanás es rey
Los nazarenos no se restablecerán jamás''.

En la canción "La llama del Anticristo'':

"La Iglesia del Cristo engendra el odio
Los fuegos del infierno renacerán (...)
El sacerdote consagrado ora en vano.
Desde ahora sopla el viento de la muerte”.

El grupo francés "Satan's Jokers" (Bufones de Satanás) incita con esta admonición:

"¡Mata, mata! El sacerdote conducía la jauría..."

Los signos satánicos son legión sobre los estuches de los discos: cruces invertidas, estrellas dentro de círculos, 666, triángulos invertidos, cabezas de machos cabríos, etc. Sobre la del grupo Dio, un sacerdote en clergyman, encadenado, es arrojado a los torrentes por un macho cabrío. Sobre la de Killers (Asesinos) -cuyo primer disco se llamaba “Hijos de Odio" y fue producido por Devil's Records (Discos del Diablo)- el título: "Peligro de vida"-. Sobro otro del mismo grupo, un cementerio, esqueletos, una frase: "Que la mano de. Dios se abata sobre ti y haga que en un momento te consumas".
El estuche del grupo Sacred Heart (Sagrado Corazón) representa un macho cabrío cornudo en una bola de cristal llevada por dos manos enguantadas: el trébol de la trinidad satánica y el círculo mágico del maleficio.
Los sellos productores no se quedan atrás: Death Records (Discos de la Muerte), Metal Blade (Hoja de metal), Hell Hammer (Martillo infernal), Bonebraker (Rompehuesos), Total Death (Muerte total). En la revista especializada "Enfer Magazine", esta publicidad: "Nosotros te codiciamos", dice un personaje, con armas satánicas en las manos.
Las nuevas autoridades "morales", mediáticas y políticas, se escandalizan ante el claro recrudecimiento de violaciones y crímenes sádicos, especialmente contra niños; se asombran de la progresión considerable de suicidios entre los 25 y los 30 años, que desde ahora aventajan a los accidentes automovilísticos, pero ninguna alusión en sus denuncias a estas formaciones, a canciones como "l kill children" (Asesino niños) del grupo "The Dead Kennedy’s" (Los Kennedys Muertos):

"Dios me ha dicho que te desolle vivo
Yo asesino niños
amo el verlos morir
Yo asesino niños
Hago llorar a sus madres
Los aplasto bajo mi auto
quiero escucharlos gritar
Darles a comer bombones emponzoñados (…)".

Hasta aquí los hechos...; que cada uno saque las conclusiones...