sábado, 22 de noviembre de 2014

GEORG FRIEDRICH HANDEL - Ode for St Cecilia’s Day HWV 76




CHARLES GOUNOD.- Misa solemne en Honor de Santa Cecilia


CRESCENDO



Crescendo. Una producción de Metanoia Films.
Producida por Eduardo Verastegui.
Dirigida por Alonso Alvarez.
Escrita por: Alonso Alvarez, Alejandro Monteverde, Ricardo Colorado y Leo Severino.


BOHEMIA circa 1500 - CAPILLA FLAMENCA, SCHOLA GREGORIANA


Antonio Vivaldi: Il Gardellino, Op. 10 n. 3 - Concerto for flute, strings & b.c. in D major (RV 428)


Alfonso X - Cantigas de Santa Maria - SEQUENTIA


EXCELENTE EJEMPLO: RUSIA NO ADMITE MANIFESTACIONES DESHONESTAS DE DEGENERADAS DE UN GRUPO DE ROCK



Policía de Rusia impide protesta de Pussy Riot en Sochi2014



Otros videos de interés:




jueves, 23 de octubre de 2014

DONDE HAY MÚSICA NO PUEDE HABER COSA MALA





Tal dice Cervantes por boca de Sancho en el capítu­lo XXXIV de la segunda parte de su inmortal novela, y aun antes, en el capítulo XXVIII de la primera parte, escribía: «La música compone los ánimos descompues­tos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.»
No comprendo cómo hay gente que no le gusta la música, pues según Gabriel Marcel, «las palabras mien­ten, pero la música dice la verdad, sólo la música».
Catalina la Grande de Rusia no tenía ninguna sensi­bilidad musical, y como se daba cuenta de su defecto se quejaba de él y en sus Memorias dice: «Todo depende del organismo. La culpa es mía. Suspiro por oír y gozar de la música pero en vano. Para mí no es más que un ruido. Deseo enviar a la asociación de médicos un pre­mio para quien invente un eficaz remedio contra la in­sensibilidad de los sonidos armónicos.»
Napoleón no era un gran melómano, ni mucho me­nos, aunque gustaba de algunas romanzas de ópera que tarareaba, pero muy desafinadas. Un día, hablando con el compositor Cherubini, le reprochaba la, según él, excesiva sonoridad de algunas de sus composiciones, a lo que el músico respondió:
-Comprendido, señor, vos preferís la música que no os impide pensar en los asuntos de Estado.
Bach, a quien uno de sus admiradores le felicitaba, tras oír una pieza de órgano interpretada por él, dijo simplemente:
-No hay nada notable en ello. Todo lo que uno tiene que hacer es tocar las notas a su debido tiempo y la mú­sica surge por sí misma.
El mismo Bach tenía una idea sublime de la música que componía y así, en unas Instrucciones a los alum­nos sobre el modo de sonar el continuo, escribe: «Se ha de producir una armonía eufórica para la gloria de Dios y el posible disfrute de la mente y, como en toda mú­sica, su finis y su causa final no deben ser otros que la gloria de Dios y el recreo de la mente. Si no se piensa en esto en verdad no hay música, sólo gritos y estrépito.»
Personajes como Nietzsche afirman que sin música la vida sería un error, y Robert Browning dice que el que oye música siente que su soledad se puebla de repente; en cambio Lawrence Durrell afirma que la música ha sido inventada para confirmar la soledad humana.
José María Iribarren narra que en cierta iglesia na­varra y durante la misa mayor de la feria unos gaiteros, al tiempo de alzar la Sagrada Forma, tocaron el trozo de la Corte de faraón, cuya letra dice: «ay ba ay ba ay babilonio que mareo». Y una amiga mía me dijo que en Camprodón oyó una vez en el momento solemne de la elevación el brindis de La Traviata ejecutado por el ór­gano de la iglesia. El propio Iribarren se escandaliza cuando dice: «En Uncastillo (provincia de Zaragoza), hará veinte o veinticinco años, cantaban la misa con acompañamiento, ¿de qué diréis?, de guitarra. Y en cierto pueblo de Navarra, también. Me consta el dato por quien fue testigo de ello...» ¿Qué diría ahora el es­candalizado señor Iribarren si viese que las ceremonias de algunas misas se ven amenizadas no ya por guitarras sino por bandurrias, maracas, bongos y otros instrumentos de igual calibre?
El papa Pío X publicó un motu proprio por el cual condenaba la música profana en las iglesias. El resultado fue que se eliminaron las misas de Beethoven o Mozart, ofrendas del arte a Dios, para ser sustituidas por las inanes y aburridas misas de Perosi. Hoy en día el sacrificio de la misa es para muchos un sacrificio a la sensibilidad artística. Confieso que debo hacer un esfuerzo para seguir mi misa dominical haciendo caso omiso de las murgas en que están entreveradas. Que Dios me lo perdone, pero creo que el Arte, así con mayúscula, es el mejor homenaje que podemos ofrecer a la divinidad.
La música amansa las fieras y produce en el ánimo una sensación de paz y de unión con lo inefable.
Tras un concierto de buena música los ánimos han reposado, la mente se ha aclarado, la paz se ha apoderado de nuestros ánimos. Ya sé que alguien me dirá que en los conciertos de rock el resultado es diverso; salvajadas, barrabasadas, drogas, gritos, insultos... pero yo he hablado de música y no de ruido.


Carlos Fisas. Frases que han hecho historia. Editorial Planeta.



MÚSICA DE LA TIERRA - ISABEL BAYRAKDARIAN


martes, 26 de agosto de 2014

ESTO ES EL ROCK'N'ROLL









No como un burgués



JAZZ Y ROCK: MÚSICA PRIMITIVA, SALVAJE, ENAJENANTE, DIABÓLICA





SENSATEZ DOMINICANA


Prohíben a Miley Cyrus en República Dominicana




La cantante no podrá presentarse en el país centroamericano por atentar contra la moral y las buenas costumbres

Moralmente inaceptable, dijeron. Como para continuar con su tendencia polémica, Miley Cirus fue prohibida en República Dominicana. La cantante no podrá presentarse en el país debido a que, según su gobierno, su comportamiento sobre el escenario atenta contra la moral y las buenas costumbres. El show estaba pautado para el 13 de septiembre.

Según un comunicado publicado en un medio local, las razones de la prohibición serían "los vestuarios inadecuados, corrupción del lenguaje, imágenes y frases perversas, frases con doble sentido, apología del crimen, violencia y actos denigrantes para el culto cívico, la incitación al sexo, sexo lésbico, uso de objetos inadecuados en público, actos que atentan contra la integridad personal y son violatorios de los derechos de niños, niñas y adolescentes".



Durante las presentaciones del Bangerz Tour (que la traerá de vuelta al país en octubre: se presentará el 3 de octubre en GEBA), Miley no solo despliega su famoso twerkeo, se toca sobre el capó de un auto, sino que también monta un pancho volador y baila con un porro gigante, entre otras cosas.



LA FEMINIDAD REDESCUBIERTA



Por Mons. Williamson

COMENTARIOS ELEISON 123 (14 de noviembre del 2009)


Cuando un pueblo amurallado está siendo atacado, y el enemigo está continuamente atacando una parte de esta muralla, los habitantes deben continuar defendiendo esa parte de la muralla. Hoy en día el enemigo de la humanidad, Satanás, está continuamente atacando a la verdadera feminidad, porque sin verdaderas mujeres no pueden existir verdaderas madres, ni una vida de familia verdadera, ni niños verdaderamente felices y por ende tampoco seres humanos verdaderos. Ojala pudiera citar el testimonio completo de otra ex feminista quien me escribió hace algunos meses para agradecerme por "afirmar y sostener nuestra naturaleza verdadera como mujeres", de acuerdo a como ahora ella lo percibe. Enseguida presento un escueto resumen de su carta, que es considerada un clásico por su contenido:

Nacida a mediados de los años 60's, tuve a un padre violento y abusivo, y no he contado con una figura paterna desde entonces. Después de que el murió, cuando yo apenas tenía 14 años, rechacé mi fe Católica y me alejé de la Iglesia - es difícil creer en un Dios de amor cuando no eres amada por tus propios padres. Lejos de la Iglesia abracé al feminismo radical y al paganismo, terminé por odiar los vestidos porque estos eran descritos como una forma inferior de vestir a la que usaban los varones. Me pregunto ¿de dónde saqué la idea de que las mujeres son débiles? Ahora entiendo que las mujeres no son para nada débiles, sino que somos fuertes en aspectos diferentes a los de los hombres.

Fui a la Universidad determinada a demostrar que yo podía hacer cualquier cosa que un hombre podía hacer, pero en mis próximos siete años como policía me di cuenta de que la agresividad y la dominación requerida por aquel trabajo no se me daban naturalmente, y que nunca podría ser tan fuerte físicamente como los hombres. Así es que equiparé cualquier signo de feminidad en mí con debilidad. Al mismo tiempo, como feminista radical, odiaba a los varones y deseaba no necesitar a ninguno de ellos, y debido a toda esa basura feminista, casi no llegue a casarme. Pero al llegar a los treinta y tantos me di cuenta de que corría el riesgo de quedarme sola por el resto de mi vida, así es que decidí comenzar a salir con muchachos. Poco tiempo después conocí a mi futuro esposo.

Cuando él me pidió que usara un vestido porque era más atractivo, ¡exploté! Sin embargo, me lo probé únicamente para darle gusto. Fue entonces que mi comportamiento empezó a cambiar lentamente, y a medida que empecé a actuar y a sentirme más femenina, descubrí que me gustaba sentirme así porque se sentía algo natural para mí. Cuando después de algún tiempo nos casamos, mis prioridades cambiaron, y mucho deseaba quedarme en casa. En el trabajo puedo imponerme pero no es algo que disfrute. Entiendo perfectamente ahora que es normal para mí, como mujer, preferir no ser el líder, porque esa es la manera en que Dios me diseñó. He pasado toda mi vida de trabajo tratando de competir con hombres e intentando ser como ellos, y esto me ha hecho infeliz y me ha orillado a sentirme fracasada porque por más que lo intentaba, no soy como los hombres ni nunca podré serlo, porque no soy un hombre.

Fue el amor de mi esposo que me permitió después de 26 años, volver a la Iglesia, a regañadientes - ¡es que Dios me llamaba!  Allí encontré todo algo diferente de cómo lo recordaba, y para empezar no estuve de acuerdo con la postura de la Iglesia en todas las cuestiones que involucran a las mujeres. Pero a medida de que leía más, mis ojos se abrieron y me di cuenta, entre otras cosas, como la manera en que visto da forma a mis sentimientos e inclusive a mi personalidad. Cuando me pongo vestidos o faldas me siento gentil y femenina, más natural. Mi educación continua en las enseñanzas de la Iglesia, que incluye las "Cartas del Rector", me ha ayudado a respetarme a mi misma como mujer y no como un pseudo-varón. Es en detrimento de todos que el feminismo se haya arraigado en nuestra cultura (Fin del testimonio).

Madre de Dios, por favor consigue para nosotros hombres varoniles sin los cuales difícilmente tendremos mujeres femeninas.

Kyrie eleison.    

CUANDO LA MUJER SE PUSO LOS PANTALONES: UN ASUNTO PARA PENSARLO




“La mujer no se pondrá vestido de hombre ni el hombre se pondrá un vestido de mujer, porque el que hace esto es una abominación para el Señor tu Dios”.

Esto fue escrito hace unos dos mil quinientos años en el libro del Deuteronomio 22, 5 

Aunque fue dicho siglos antes.

Cuando hace apenas medio siglo las hijas de Eva se dijeron “¿por qué no?” y empezaron a ponerse pantalones nadie se alarmó demasiado.

AHORA, MEDIO SIGLO DESPUÉS
Presentamos la Notificación reservada 
del Cardenal Giuseppe Siri
fechada en Génova el 12 de junio de 1960

El Cardenal de Génova avizoró algunas de las consecuencias más graves que esto acarrearía en el futuro y dio la voz de alerta a los pastores cuando les profetizó, en parte, cosas que vemos hoy.

A PROPÓSITO DEL VESTIDO MASCULINO DE LA MUJER
Cardenal Giuseppe Siri
Notificación del 12 de junio de 1960
(Traducción directa del italiano: P. Horacio Bojorge S.J.)

El uso de ropa masculina por parte de la mujer

Las primeras señales de nuestra tardía primavera indican un cierto aumento este año en el uso de la ropa de hombre empleada por mujeres y jóvenes, aún en el caso de madres de familia.
Hasta el año 1959, en Génova, tal vestimenta significaba usualmente que la persona era un turista, pero ahora parece haber un número significativo de jóvenes y mujeres de la misma Génova que están escogiendo, por lo menos para los viajes de placer, llevar ropa de hombres (pantalones). La difusión de esta costumbre impone una seria reflexión sobre este asunto y les pedimos a quienes está dirigida esta Notificación que le presten toda la atención de quien está consciente de ser responsable ante Dios.
Buscamos, ante todo, ofrecer un equilibrado juicio moral sobre el uso de ropa masculina por parte de la mujer. De hecho, nuestras consideraciones no pueden sino preocuparse por el aspecto moral.

Rock'n'Roll: Obra del Diablo



LA TELEVISIÓN NOS ESTÁ CONVIRTIENDO EN ZOMBIS




Nos hemos hecho adictos a la TV el cual puso a nuestro lado derecho del cerebro a cargo de todo, transformándonos en unos enloquecidos zombies consumidores.

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza sino que además, en su publicidad, encontramos las pastillas que nos aliviarán.
- Bette Davis

La televisión es un opiáceo adictivo y uno de los dispositivos de control mental más poderosos jamás producidos. Y no sólo me estoy basando esto en la intuición. Tengo pruebas neurológicas para probarlo.

Cualquier comportamiento que conduce a una experiencia placentera se repetirá, especialmente si ese comportamiento requiere poco trabajo. Los psicólogos llaman a este patrón “refuerzo positivo”. Esto es lo que queremos decir, técnicamente hablando, la adicción. En este sentido, la televisión ciertamente encaja en la categoría de un agente adictivo.

Cuando miras la TV, la actividad cerebral cambia desde la izquierda hacia el hemisferio derecho. De hecho, experimentos llevados a cabo por el investigador como Herbert Krugman mostraron que mientras los espectadores están viendo la televisión, el hemisferio derecho es dos veces más activo que la izquierda, una anomalía neurológica.

En el cruce de izquierda a derecha el cuerpo emite una oleada de opiáceos naturales: las endorfinas, que incluyen las endorfinas beta y las encefalinas. Las endorfinas son estructuralmente idénticas al opio y sus derivados (morfina, codeína, heroína, etc.).

Las actividades que liberan endorfinas (también llamadas péptidos opiáceos) suelen producir dependencia (rara vez les llamamos adictiva). Estos incluyen sacar nudillos, ejercicio intenso, y el orgasmo. Los opiáceos externos actúan sobre los mismos receptores (receptores opioides) como endorfinas, por lo que hay poca diferencia entre los dos.

De hecho, los espectadores de televisión incluso casuales experimentan tales síntomas de abstinencia de opiáceos si dejan de ver la televisión durante un período prolongado de tiempo. Un artículo del Eastern Province Herald de Sudáfrica (Octubre de 1975) describe dos experimentos en los que personas de diferentes medios socio-económicos se le pidieron dejar de ver la televisión. En un experimento, varias familias se ofrecieron apagar su TV por sólo un mes.

La familia más pobre se rindió después de una semana, y los otros sufrieron de depresión, diciendo que se sentían como si hubieran “perdido a un amigo.” En otro experimento, 182 alemanes occidentales decidieron patear su hábito de televisión durante un año, con el valor añadido de pago. Ninguno pudo resistir el impulso de más de seis meses, y con el tiempo todos los participantes mostraron los síntomas de abstinencia de opiáceos: aumento de la ansiedad, frustración y depresión.

El adicto a la TV

Los síntomas de adicción están alrededor de nosotros. Por ejemplo, el estadounidense promedio ve más de cuatro horas de televisión cada día y el 49% de estos continúan mirando a pesar de admitir hacerlo excesivamente. Estos son los indicadores clásicos de un adicto en negación: los adictos saben que se están haciendo daño a sí mismos, pero continuarán con la droga sin importarles.

El televisor funciona como un sistema de entrega de medicamentos de alta tecnología, y todos sentimos sus efectos. La pregunta es, ¿puede una adicción a la televisión ser destructiva? La respuesta que recibimos de la ciencia moderna es un rotundo “Sí!”.

En primer lugar, cuando estás viendo televisión las regiones superiores del cerebro (como el cerebro medio y el neo-córtex) están apagadas, y la mayoría de la actividad se desplaza a las regiones inferiores del cerebro (como el sistema límbico). Los procesos neurológicos que tienen lugar en estas regiones no se puede precisamente llamar “cognitivos”.




El cerebro inferior solamente está preparada para reaccionar ante el medio ambiente utilizando programas de respuesta “lucha o huida” que están profundamente enraizados. Además, estas regiones inferiores del cerebro no pueden distinguir la realidad de las imágenes fabricadas (un trabajo realizado por el neo-córtex), por lo que reaccionan al contenido de la televisión como si fuera real, liberando las hormonas apropiadas y así sucesivamente. Los estudios han demostrado que, a largo plazo, demasiada actividad en la región inferior conduce a la atrofia en las regiones superiores del cerebro.

El efecto del control del lado derecho del cerebro

La investigación de Herbert Krugman demostró que viendo la televisión insensibiliza el lado izquierdo del cerebro y deja al lado derecho para realizar todas las funciones cognitivas. Esto tiene algunas terribles implicaciones para los efectos de la televisión sobre el desarrollo del cerebro y la salud. Por su parte, el hemisferio izquierdo es la región crítica para organizar, analizar y juzgar los datos entrantes. El lado derecho trata los datos entrantes acríticamente, y no lo decodifica o divide la información en sus partes componentes.

El lado derecho del cerebro procesa la información como un todo, llevando a la respuesta emocional en lugar de la inteligente. No podemos atender racionalmente los contenidos presentados en la televisión, porque esa parte de nuestro cerebro no está en funcionamiento. Por lo tanto, resulta sorprendente que la gente rara vez comprenda lo que ven en la televisión, como lo demostró un estudio realizado por el investigador Jacob Jacoby. Jacoby encontró que de 2.700 personas probadas, el 90% no entendieron qué es lo que vieron en la televisión sólo minutos antes. Aún no hay ninguna explicación de por qué cambiamos al lado derecho del cerebro mientras vemos la televisión, pero sabemos que este fenómeno es inmune al contenido.

Para que un cerebro pueda comprender y comunicar significados complejos, debe estar en un estado de “desequilibrio caótico”. Esto significa que debe haber un flujo dinámico de comunicación entre todas las regiones del cerebro, lo que facilita la comprensión de los niveles más elevados de orden (rompiendo los umbrales conceptuales) y conduciendo a la formación de ideas complejas. Altos niveles de actividad cerebral caótica están presentes durante tareas como leer, escribir y trabajar en ecuaciones matemáticas en tu cabeza. No están presentes mientras ves la TV.

Peligroso para la autoestima; mantiene el Status Quo

Además de sus devastadores efectos neurológicos, la televisión puede ser perjudicial para tu sentido de autoestima, la percepción de tu entorno y tu salud física. Estudios recientes han demostrado que el 75% de las mujeres estadounidenses que están de sobrepeso, es probable que sea el resultado de ver crónicamente actrices y modelos delgadas cuatro horas al día.




La televisión también ha generado una “cultura del miedo” en los Estados Unidos y más allá, con su enfoque en el cerebro límbico amigable con el sensacionalismo de programación violenta. Los estudios han demostrado que personas de todas las generaciones grandemente sobrestiman la amenaza de la violencia en la vida real. Esto no es un shock porque su cerebro no puede distinguir la realidad de la ficción mientras ve la televisión.

La televisión es mala para el cuerpo. La obesidad, la falta de sueño, y retraso del desarrollo sensorial son comunes entre los adictos a la televisión.

Al parecer, todas las otras drogas representan una amenaza para el orden social establecido. La televisión, sin embargo, es un medicamento que es realmente esencial para el mantenimiento de la infraestructura social. ¿Por qué? Porque eso lava el cerebro a los consumidores para tirar el dinero en el enorme vacío de sus vidas sin sentido, lleno de terror. Y mediante un lavado de cerebro — quiero decir que han sido hipnotizados mediante técnicas muy sutiles y establecidas — junto con los efectos naturales de la televisión en las ondas cerebrales, hacen la trampa más ambiciosa de ingeniería psicológica jamás inventada.

El psicofisiólogo Thomas Mulholland encontró que después de tan sólo 30 segundos de ver la televisión el cerebro comienza a producir ondas alfa, lo que indica tórpida (casi comatoso) tasas de actividad. Las ondas alfa cerebrales se asocian a lo desenfocado, demasiado receptivos estados de conciencia. Una onda alfa de alta frecuencia no ocurre normalmente cuando los ojos están abiertos. De hecho, la investigación de Mulholland implica que viendo la televisión es neurológicamente análogo a mirar una pared en blanco.

Debo señalar que el objetivo de los hipnotizadores es inducir lentos estados de ondas cerebrales. Las ondas alfa están presentes durante el estado de “luz hipnótica” utilizado por hipno-terapeutas para el tratamiento propuesto.

Cuando se publicó la investigación de Mulholland eso enormemente impactó al marketing y a la publicidad. Los espectadores que comprendían automáticamente entraron en un estado de trance mientras miraban la televisión, los especialistas en marketing comenzaron a diseñar anuncios que producen estados emocionales inconscientes o humores en el espectador.

El objetivo de los anuncios es no hacer un llamamiento a la mente racional o consciente (que generalmente descarta los anuncios) sino a los implantados estados de ánimo que el consumidor asocia con el producto cuando se encuentra en la vida real. Cuando vemos que el producto se muestra en una tienda, por ejemplo, las emociones positivas se activan. Incluso las anotaciones de los amados atletas y otras celebridades evocan las mismas asociaciones. Si alguna vez has dudado el poder de la publicidad de la televisión, tienen esto en cuenta: ¡los comerciales funcionan mejor si usted no les está prestando atención!

Un adictivo dispositivo de control de la mente… ¿Qué más podría pedir un gobierno o corporación impulsada por las ganancias? Pero lo realmente triste de la televisión es que a todos los convierte en un zombie, nadie es inmune. No existe ninguna orden de super-inteligentes seres malvados o nefastos, detrás de esto. Eso es el producto de nuestro deseo muy humano el alterar nuestro estado de conciencia y escapar de las dificultades de la realidad.

¿Eres un zombie?

Hoy estamos bombardeados desde todos los ángulos con distracciones, sustancias, y condiciones creadas para transformar la manera en que interpretamos nuestra realidad. Estamos siendo condicionados desde el nacimiento a actuar cada vez más sin conciencia, lo único que nos diferencia de todos los demás seres vivos en el universo conocido.

Estamos, literalmente, siendo programados dentro de un profundo sueño despierto, una existencia como zombis. Debemos actuar diligentemente y educar a los demás si queremos romper esta programación y preservar nuestra humanidad.

La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar

- Bernice Buresh

La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual.

- Robert Spaemann

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural

- Federico Fellini


Henry Makow

EMPECEMOS…POR CURARNOS DE LA TELE




Si no solucionamos un “problema” tan elemental y tan preliminar como el de la televisión, la vida moral y la sobrenatural quedan comprometidas. Resolver el problema es simple: tirar el televisor a la basura, dejar de ver la televisión. Sin embargo, nos valemos –yo me valía– de cualquier añagaza para dilatar sine die tan apremiante decisión.

La gran mentira de la televisión es la de hacernos creer que es una ventana al mundo, que no hace otra cosa que acercarnos la realidad multiforme y lejana a nuestro salón comedor. La televisión es, exactamente, todo lo contrario. Es un muro que se interpone entre nosotros y la realidad. La verdadera realidad queda sepultada bajo una montaña de imágenes cambiantes.

En la combinación audiovisual, la palabra se subordina a la imagen, y no al revés. La televisión es, principalmente, un método de transmisión de imágenes, reforzadas por palabras. Por lo tanto, la televisión, principalmente, produce una hipertrofia de la imaginación en detrimento de la razón. La palabra, en lugar de servir para la inteligencia, queda esclavizada al servicio de la imaginación.

Incluso cuando –por hipótesis– los contenidos de la televisión pudieran ser buenos y veraces, la percepción, la “posesión” que de esos contenidos tenemos es capciosa. Creemos que sabemos algo por haberlo “visto” en la televisión, porque al evocarlo despertamos en nosotros inmediatamente una imagen o una sucesión de imágenes, que suscitan emociones. Pero cuando una imagen representa un concepto no puede cumplir más que una inicial función de “captación de la atención”. Después, hace falta una comprensión intelectual para poseer adecuadamente ese concepto y eso la televisión lo obstaculiza creando el espejismo de que “ya lo sabemos”. La televisión, al sobre-excitar la imaginación, nos hace caer en el engaño de que realmente conocemos aquello que se nos ha mostrado en la pantalla, precisamente porque –cosa propia de la imaginación– ha despertado en nosotros intensas emociones. Tan intensas como fugaces, estériles e inhumanas.

Pongamos por ejemplo la narración de una noticia típica de televisión: una catástrofe en cualquier esquina del planeta. Inmediatamente nuestro cerebro recibe imágenes impactantes, contempla escenas de una gran crudeza, y de este modo, al mismo tiempo que realmente lo desconocemos todo sobre el verdadero sufrimiento de los protagonistas (que serán eclipsados de nuestra atención por la siguiente noticia, quizás la presentación de la colección de moda otoño-invierno en una pasarela), sentimos durante unos segundos una intensa emoción, desconectada de un conocimiento proporcionado. Emoción que decae, desplazada por la siguiente noticia (que genera a su vez una nueva emoción, de naturaleza diversa e igualmente fugaz). El resultado es que hemos sentido muchas cosas, sin conocer realmente ninguna. Si se nos pregunta, sin embargo, responderemos: “Sí, ya lo sé. Lo he visto por la tele”. Eso es inhumano. Es violentar el modo humano de conocer y de sentir.

Ese esquema típicamente televisivo de intensos y fugaces sentimientos, se convierte en una “segunda naturaleza” en los televidentes (en todos los que son o hemos sido televidentes) y el mundo de las emociones adquiere una independencia espantosa respecto del mundo de la inteligencia. De ahí que, habiendo advertido esa preeminencia de lo emotivo sobre lo racional, políticos, comerciantes y hasta pretendidos apóstoles religiosos apelen a las reacciones sensitivas, a la emotividad en detrimento de la argumentación racional.

Lo peor de la televisión no son los perversos contenidos que hoy transmite y que mañana pudiera censurar. Lo peor es lo que en ella no puede cambiar: el engaño de llenarnos la cabeza de imágenes para hacernos creer que “conocemos” lo que representan. La televisión, por su misma naturaleza, llena nuestra cabeza de imágenes que permanecen en ella largo tiempo, entorpeciendo el verdadero trabajo racional, la verdadera vida de la inteligencia humana, conformando nuestros gustos de forma anormal, prescindiendo de los canales auténticamente humanos de la transmisión del conocimiento y hasta de la misma adquisición de la experiencia.

Mis hijos ven, huelen y oyen un rebaño de ovejas estabuladas a menos de un kilómetro de casa, que transitan por los campos vecinos. A veces, tenemos que esperar a que pase el rebaño para poder continuar nuestro paseo. Entonces pienso en lo afortunados que somos porque esos estólidos mamíferos están delante de nosotros, permitiéndonos admirarnos de la sabiduría divina que los ha pensado y del poder de Dios que los ha creado. Ese contacto distraído y habitual de un niño con el ganado, con los campos, con la naturaleza, ofrece la ocasión de sorprenderse pensando cómo “manifiestan la gloria de Dios”. Pienso también en los documentales en los que me mostraron gacelas, cebras, cocodrilos, tribus salvajes y ascensiones al Himalaya y cómo todo aquello no eran más que imágenes seleccionadas, editadas, artificialmente yuxtapuestas, que pretendían vanamente arrebatar a la realidad lo que ella se reserva para quienes humildemente la admiran. Incluso antes de ser editadas y manipuladas, la materia prima de esas imágenes había sido vivida por otros, no por mí.


Las imágenes que muestra la televisión pueblan nuestra cabeza, haciéndola insaciablemente sedienta de más imágenes novedosas y enteramente indiferente a la realidad que representan. La televisión nos hace depredadores de vidas ajenas, sobre las que en realidad nada sabemos, de las que nada nos interesa, pero que nos proveen de esa torpe ilusión: más imágenes, más ruido, más actividad… representada por otros.

LOS FINANCISTAS DE DERECHOS HUMANOS S.A



Acá la nota.

jueves, 21 de agosto de 2014

La Libertad



CAPITALISMO DESPLEGADO




Mons. Williamson
COMENTARIOS ELEISON 179 (18-XII-2010)

El egoísmo no puede construir una sociedad. Ahora bien, el dinero representa esencialmente el reclamo de su dueño sobre los servicios del resto de la sociedad. Si entonces el capitalismo debe de ser definido, en algo más que meramente términos económicos, como una manera de organizar una sociedad en donde cada ciudadano tiene que tener la libertad de ganar tanto capital (o dinero como mejor se le conoce) como pueda y quiera, entonces el capitalismo está plagado de contradicciones. Está intentando construir una sociedad, lo que requiere una falta de egoísmo, con fomentar el egoísmo en todos sus miembros.
Por lo tanto el capitalismo únicamente puede sobrevivir mientras los miembros de la sociedad capitalista aún mantengan los valores pre-capitalistas como lo son el sentido común, la moderación en la búsqueda de hacer dinero y el respeto por el bien común. Pero el capitalismo como se define en el párrafo anterior no hace nada para promover dichos valores pre-capitalistas. Por el contrario, trabaja en contra de ellos, así como el egoísmo trabaja en contra del altruismo. Por lo tanto, el capitalismo es un parásito que vive de un cuerpo social, cuyos valores necesarios para su sobrevivencia trabaja para socavar.
Esta contradicción interna de una sociedad construida a partir de la búsqueda por el dinero está llegando a su conclusión devastadora con el estado actual de las finanzas y de la economía mundiales. Especialmente desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se han empeñado más y más por buscar el dinero para obtener el confort material que ahora se prefiere por encima del confort espiritual que anteriormente daba sentido a sus vidas. Admirando y buscando dinero, se han alegrado de permitirles a los hombres de dinero apoderarse de sus sociedades. Admirados y buscados, los hombres de dinero han tomado para sí siempre más y más dinero y poder. Pues, ¿qué frenos intrínsecos tienen el dinero o el poder para limitar sus adquisiciones adicionales? Ningunos. Los banqueros se convierten en auténticos gángsteres.
De ahí que, por ejemplo, el invento hace 10 o 15 años de los "derivados", instrumentos financieros que se traducen en una fortuna en honorarios para los "banksters" (banqueros-gángsteres) quienes los suministran, pero actúan sobre el delicado mecanismo de las finanzas mundiales como armas de destrucción masiva, porque fácilmente fabrican un mundo irreal de deudas colosales e impagables. En este mundo desestabilizado y fraudulento de deuda impagable, un orden aparente se mantiene por los gobiernos, uno detrás del otro, al fabricar de la nada cantidades inmensas de "dinero" para "pagar" la deuda, pero este proceso puede terminar únicamente en una inflación que deja sin uso alguno la moneda en cuestión. Así que ahora toda la moneda mundial, de papel o digital - y por años no se ha contado con otro - está condenada.
Pero el dinero es para la sociedad lo que el aceite lubricante es para un motor. Sin aceite, un motor se atasca y "muere". Sin dinero en la sociedad, el intercambio se torna mucho más difícil y la actividad comercial puede volverse lenta hasta paralizarse por completo. Si por cualquiera de estas razones los camiones de comida no pudiesen funcionar, y tuviéramos una escasez de comida especialmente en las grandes ciudades, ¿qué podría hacer un político para desviar los disturbios por los precios altos de los alimentos y para evitar que los campesinos vengan sobre de él con horquillas? ¡Comenzar una guerra!
La Tercera Guerra Mundial puede no estar muy lejos. ¡Señor, ten piedad!



Rock'n'Roll: Obra del Diablo




Rock'n Roll: Promocionado por la Masonería



MÚSICA DE LA TIERRA


EL ORDEN Y LA LIBERTAD



“El orden y sólo el orden causa, en definitiva, la libertad”.

Charles Peguy


ENSALADA ITALIANA


Dr. Aníbal D´Angelo Rodríguez

22 DE ENERO DE 2011
tomado del Blog de Cabildo


En varias ocasiones hemos traído al señor Umberto Eco a nuestro sillón y le hemos hecho barba y bigote para delicia de nuestros lectores. Así demostramos, por ejemplo, que escribía sobre la lujuria sin saber qué era. Hace un tiempo escribió en “La Nación” un artículo que tituló “Cuando lo feo es hermoso” en el que hizo una ensalada rusa (a la italiana) mezclando conceptos con el desparpajo de un argentino.


Comenzó hablando de Hegel, quien habría escrito que fue el cristianismo el que introdujo “el dolor y la fealdad” en el arte, con sus Cristos sangrantes y sus Santos torturados. Error, dijo Eco, ya en el arte clásico había infinidad de rostros terribles y de escenas escalofriantes. Pero ya comenzó a meter la pata porque metió muy alegremente en el mismo saco a dos cosas por completo diferentes.

Este desprejuiciado escritorzuelo italiano no entiende que puede haber dolor muy bellamente representado y que el dolor forma parte de las experiencias elementales del hombre y de las experiencias que el sabio hace positivas. Bueno, se podrá objetar, pero también la fealdad forma parte de nuestras experiencias. Claro, pero es antagónica con el arte, que es belleza y que sólo puede apropiarse de la fealdad si la embellece. Y entonces deja de ser fealdad.

El problema del arte actual es, justamente, que pretende hacer arte con lo feo, sin transformación ni sublimación alguna. Es el culto de lo feo por ser feo. Según Eco, el actual afán por la fealdad (el dolor se perdió en el camino) proviene de una elección “de lo que en siglos pasados habría sido considerado horrible” o —en otros casos— “la fealdad es elegida como el modelo de una nueva belleza”. Lo cual sucede porque “en la posmodernidad toda oposición entre belleza y fealdad se ha disuelto” principio que apenas enunciado es puesto en duda por el mismo Eco. Con un párrafo final en el que la pluma se le ha escapado de las manos y escribe sola: Tal vez todas esas manifestaciones de horror y fealdad “sean expresiones superficiales exhibidas en los medios de comunicación de masas”, porque “de esa manera exorcizamos una fealdad mucho más profunda que nos asalta y nos asusta, algo que desesperadamente deseamos ignorar”.

Sí, querido: un adarme de verdad. En efecto, el arte moderno es feo porque el mundo moderno es feo, de una fealdad de fondo que no puede sino ser resultado de su maldad.