domingo, 4 de febrero de 2018

MOZART EN BROADSTAIRS








Mons. Williamson
Comentarios Eleison

Un mundo desequilibrado, triste, inarmónico
Para formar el alma requiere a Mozart, sabio y jubiloso.

Entre las 18:00 hs. de la tarde del viernes 23 de febrero y el mediodía del domingo 25 de febrero, se llevará a cabo en la Casa Reina de los Mártires en Broadstairs, un modesto fin de semana musical presentando exclusivamente música del famoso compositor austriaco de finales del siglo XVIII, Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791). ¿Por qué música, cuando el mismo tiempo y esfuerzo pueden utilizarse en algo más directamente religioso? ¿Y por qué Mozart en particular?

¿Por qué música? Porque la música es un don de Dios al mundo que Él creó, una expresión de la armonía en el centro de Su universo, al cual responden todos los miembros vivos de ese universo, no solo ángeles y seres humanos, sino incluso animales y plantas a su manera. En cuanto a las plantas, investigadores de Colorado en EUA, construyeron cuatro cajas con idéntica luz, aire, humedad, suelo y plantas en las cuatro, e hicieron sonar en tres de ellas canto gregoriano, música clásica o Rock, mientras que la cuarta fue dejada en silencio. Con el Rock la planta creció pero se marchitó, con el canto floreció, con la música clásica y el silencio el resultado estuvo en medio. En cuanto a los animales, muchos vaqueros ponen en sus establos, a la hora de ordeñar, música tranquila para aumentar la producción de leche, tal como en los supermercados se pone música tranquila para incrementar las compras de los consumidores humanos. ¿Sorprendente? Es Dios quien nos creó y no nosotros mismos (Sal. IC, 3), nosotros somos Sus creaturas con la parte armoniosa que Él diseñó para que desempeñáramos en Su universo como un todo.