sábado, 19 de octubre de 2013

Ser libre no es ser independiente


NO ES LO MISMO SER LIBRE QUE INDEPENDIENTE


Algunos piensan que la libertad es para hacer lo que nos plazca, y no es así.

Todos estamos sometidos a normas. La diferencia es que se pueden seguir voluntariamente o pataleando.

El primero se siente libre; el segundo, no. Soy libre porque hago voluntariamente lo que debo hacer.

No soy libre si lo hago a la fuerza. El que para ser libre hace siempre lo que le apetece, sea bueno o malo, no es libre, es esclavo de sus apetitos.

Dios nos ha hecho libres, pero nos ha dado unos mandamientos que hay que cumplir.

Y a la Iglesia le ha dado potestad de mandar: "lo que atéis y lo que desatéis".

Y Jesucristo, el más libre de la historia, se sometió a la voluntad del Padre. Por eso en Getsemaní decía: "no se haga mi voluntad, sino la tuya".

La Ley de Dios no es para quitar la libertad, sino para ayudar al hombre a que se realice correctamente.

Son como las vías del tren, le obligan a ir por una ruta, pero para ayudar a avanzar y llegar.

Si el tren, para ser libre, se sale de la vía, se despeña.

Tengamos la sensatez de ser libres haciendo voluntariamente lo que debemos hacer.

JORGE LORING, S.I.