miércoles, 16 de octubre de 2013

ROCK AND ROLL: SINÓNIMO DE ABERRACIÓN SEXUAL


El tan promocionado grupo Queen (inglés), encabezado por el marica Freddie Mercury, muerto de Sida, en uno de sus videos tan edificantes para la juventud.

Como es sabido que la “filosofía” de vida del rock and roll se resume en aquel satánico “haz lo que quieras”, por el cual el desenfreno y la desinhibición que produce la música rock, a la manera de una droga, conduce a una vida sin reglas, esa misma “libertad absoluta” es la que contribuye a hacer de la promiscuidad sexual y la difusión de la sodomía uno de los hechos más importantes del mundo del rock. De hecho si hoy la sociedad occidental y en general en todo el mundo ha caído en los más nefandos vicios y aberraciones contranatura, ello se debe a la difusión que el Imperialismo Internacional del Dinero, a través de sus agentes  principales Estados Unidos e Inglaterra, ha impuesto con el rock, los medios audiovisuales y las ideas de izquierda. Finalmente, con la imposición de las “democracias” en todo el mundo, la degeneración ha adquirido la categoría de “derechos”.


El cantante de la banda Aerosmith, de reciente paso por Bs.As. y Montevideo, es un viejo de 65 años que viste como marica y ostenta un tatuaje claramente masónico-satánico. Usa como tantos una cruz para burlarse de ella. Los grandes medios de comunicación lo promocionan abundantemente.

Exitosos músicos de rock que viven gracias al sistema capitalista que mientras tanto expolia a sus compatriotas, por ejemplo, se prestan gustosos, con su imbécil idea de la “libertad absoluta”, a defender el derecho al “matrimonio igualitario”, como puede verse acá.

Pero esto es algo comprensible, ya que una gran parte de los músicos de rock son degenerados sexuales e invertidos, como se detalla debajo en algunas de las figuras más conocidas. Ejemplos desastrosos que el sistema de la globalización mundial ofrece a la juventud para que ésta, estragada de vicios y placeres, deje de pelear, de amar su propia identidad y dejar de esta forma que sus países, librados de la institución familiar, sean presa fácil de los intereses de las grandes corporaciones mundiales que así más fácil pueden adueñarse de los recursos de tales países. De sus almas ya se ocuparon antes con la “cultura” del rock, la televisión y las drogas.