miércoles, 27 de noviembre de 2013

MÚSICA DEL CIELO


Anton Bruckner (1824-1896)

“Bruckner pasó los últimos años de su vida en la paz y la tranquilidad de Belvedere, hundido en su música y en sus meditaciones religiosas. Siempre había sido muy devoto, y se dice que cuando era organista besaba con gran humildad el órgano después de cada servicio. Y en el Conservatorio acostumbraba a hincarse de rodillas para rezar en silencio cuando sonaba la campana del Angelus. Su Novena Sinfonía la dedicó a su amado Dios de los Cielos. Cuando trabajaba en la partitura de esta obra, murió de repente, de un ataque cardíaco, a los setenta y dos años”.
(El mundo de la música – K.B. Sandved).