miércoles, 27 de noviembre de 2013

MÚSICA DE LA TIERRA



Franz Joseph Haydn (1732-1809)

“Haydn conservaba su profunda fe infantil en la religión católica. Al frente de todas sus obras escribía siempre las palabras IN NOMINE DOMINI, y si creía que alguna no le salía bien, rezaba devotamente para que Dios le ayudase. ‘Nunca me ha fallado esto’, decía”.

“Todas sus composiciones anteriores habían sido escritas para su inmediata ejecución ante un auditorio conocido. La Creación expresaba su gratitud a Dios por la vida que le había dado, por lo que le alegró sobremanera el triunfo que obtuvo y que se repitiera varias veces inmediatamente después de su primera audición”.

(El mundo de la música – K.B. Sandved).