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jueves, 23 de octubre de 2014

DONDE HAY MÚSICA NO PUEDE HABER COSA MALA





Tal dice Cervantes por boca de Sancho en el capítu­lo XXXIV de la segunda parte de su inmortal novela, y aun antes, en el capítulo XXVIII de la primera parte, escribía: «La música compone los ánimos descompues­tos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.»
No comprendo cómo hay gente que no le gusta la música, pues según Gabriel Marcel, «las palabras mien­ten, pero la música dice la verdad, sólo la música».
Catalina la Grande de Rusia no tenía ninguna sensi­bilidad musical, y como se daba cuenta de su defecto se quejaba de él y en sus Memorias dice: «Todo depende del organismo. La culpa es mía. Suspiro por oír y gozar de la música pero en vano. Para mí no es más que un ruido. Deseo enviar a la asociación de médicos un pre­mio para quien invente un eficaz remedio contra la in­sensibilidad de los sonidos armónicos.»
Napoleón no era un gran melómano, ni mucho me­nos, aunque gustaba de algunas romanzas de ópera que tarareaba, pero muy desafinadas. Un día, hablando con el compositor Cherubini, le reprochaba la, según él, excesiva sonoridad de algunas de sus composiciones, a lo que el músico respondió:
-Comprendido, señor, vos preferís la música que no os impide pensar en los asuntos de Estado.
Bach, a quien uno de sus admiradores le felicitaba, tras oír una pieza de órgano interpretada por él, dijo simplemente:
-No hay nada notable en ello. Todo lo que uno tiene que hacer es tocar las notas a su debido tiempo y la mú­sica surge por sí misma.
El mismo Bach tenía una idea sublime de la música que componía y así, en unas Instrucciones a los alum­nos sobre el modo de sonar el continuo, escribe: «Se ha de producir una armonía eufórica para la gloria de Dios y el posible disfrute de la mente y, como en toda mú­sica, su finis y su causa final no deben ser otros que la gloria de Dios y el recreo de la mente. Si no se piensa en esto en verdad no hay música, sólo gritos y estrépito.»
Personajes como Nietzsche afirman que sin música la vida sería un error, y Robert Browning dice que el que oye música siente que su soledad se puebla de repente; en cambio Lawrence Durrell afirma que la música ha sido inventada para confirmar la soledad humana.
José María Iribarren narra que en cierta iglesia na­varra y durante la misa mayor de la feria unos gaiteros, al tiempo de alzar la Sagrada Forma, tocaron el trozo de la Corte de faraón, cuya letra dice: «ay ba ay ba ay babilonio que mareo». Y una amiga mía me dijo que en Camprodón oyó una vez en el momento solemne de la elevación el brindis de La Traviata ejecutado por el ór­gano de la iglesia. El propio Iribarren se escandaliza cuando dice: «En Uncastillo (provincia de Zaragoza), hará veinte o veinticinco años, cantaban la misa con acompañamiento, ¿de qué diréis?, de guitarra. Y en cierto pueblo de Navarra, también. Me consta el dato por quien fue testigo de ello...» ¿Qué diría ahora el es­candalizado señor Iribarren si viese que las ceremonias de algunas misas se ven amenizadas no ya por guitarras sino por bandurrias, maracas, bongos y otros instrumentos de igual calibre?
El papa Pío X publicó un motu proprio por el cual condenaba la música profana en las iglesias. El resultado fue que se eliminaron las misas de Beethoven o Mozart, ofrendas del arte a Dios, para ser sustituidas por las inanes y aburridas misas de Perosi. Hoy en día el sacrificio de la misa es para muchos un sacrificio a la sensibilidad artística. Confieso que debo hacer un esfuerzo para seguir mi misa dominical haciendo caso omiso de las murgas en que están entreveradas. Que Dios me lo perdone, pero creo que el Arte, así con mayúscula, es el mejor homenaje que podemos ofrecer a la divinidad.
La música amansa las fieras y produce en el ánimo una sensación de paz y de unión con lo inefable.
Tras un concierto de buena música los ánimos han reposado, la mente se ha aclarado, la paz se ha apoderado de nuestros ánimos. Ya sé que alguien me dirá que en los conciertos de rock el resultado es diverso; salvajadas, barrabasadas, drogas, gritos, insultos... pero yo he hablado de música y no de ruido.


Carlos Fisas. Frases que han hecho historia. Editorial Planeta.



MÚSICA DE LA TIERRA - ISABEL BAYRAKDARIAN


martes, 26 de agosto de 2014

ESTO ES EL ROCK'N'ROLL









No como un burgués



JAZZ Y ROCK: MÚSICA PRIMITIVA, SALVAJE, ENAJENANTE, DIABÓLICA





SENSATEZ DOMINICANA


Prohíben a Miley Cyrus en República Dominicana




La cantante no podrá presentarse en el país centroamericano por atentar contra la moral y las buenas costumbres

Moralmente inaceptable, dijeron. Como para continuar con su tendencia polémica, Miley Cirus fue prohibida en República Dominicana. La cantante no podrá presentarse en el país debido a que, según su gobierno, su comportamiento sobre el escenario atenta contra la moral y las buenas costumbres. El show estaba pautado para el 13 de septiembre.

Según un comunicado publicado en un medio local, las razones de la prohibición serían "los vestuarios inadecuados, corrupción del lenguaje, imágenes y frases perversas, frases con doble sentido, apología del crimen, violencia y actos denigrantes para el culto cívico, la incitación al sexo, sexo lésbico, uso de objetos inadecuados en público, actos que atentan contra la integridad personal y son violatorios de los derechos de niños, niñas y adolescentes".



Durante las presentaciones del Bangerz Tour (que la traerá de vuelta al país en octubre: se presentará el 3 de octubre en GEBA), Miley no solo despliega su famoso twerkeo, se toca sobre el capó de un auto, sino que también monta un pancho volador y baila con un porro gigante, entre otras cosas.



LA FEMINIDAD REDESCUBIERTA



Por Mons. Williamson

COMENTARIOS ELEISON 123 (14 de noviembre del 2009)


Cuando un pueblo amurallado está siendo atacado, y el enemigo está continuamente atacando una parte de esta muralla, los habitantes deben continuar defendiendo esa parte de la muralla. Hoy en día el enemigo de la humanidad, Satanás, está continuamente atacando a la verdadera feminidad, porque sin verdaderas mujeres no pueden existir verdaderas madres, ni una vida de familia verdadera, ni niños verdaderamente felices y por ende tampoco seres humanos verdaderos. Ojala pudiera citar el testimonio completo de otra ex feminista quien me escribió hace algunos meses para agradecerme por "afirmar y sostener nuestra naturaleza verdadera como mujeres", de acuerdo a como ahora ella lo percibe. Enseguida presento un escueto resumen de su carta, que es considerada un clásico por su contenido:

Nacida a mediados de los años 60's, tuve a un padre violento y abusivo, y no he contado con una figura paterna desde entonces. Después de que el murió, cuando yo apenas tenía 14 años, rechacé mi fe Católica y me alejé de la Iglesia - es difícil creer en un Dios de amor cuando no eres amada por tus propios padres. Lejos de la Iglesia abracé al feminismo radical y al paganismo, terminé por odiar los vestidos porque estos eran descritos como una forma inferior de vestir a la que usaban los varones. Me pregunto ¿de dónde saqué la idea de que las mujeres son débiles? Ahora entiendo que las mujeres no son para nada débiles, sino que somos fuertes en aspectos diferentes a los de los hombres.

Fui a la Universidad determinada a demostrar que yo podía hacer cualquier cosa que un hombre podía hacer, pero en mis próximos siete años como policía me di cuenta de que la agresividad y la dominación requerida por aquel trabajo no se me daban naturalmente, y que nunca podría ser tan fuerte físicamente como los hombres. Así es que equiparé cualquier signo de feminidad en mí con debilidad. Al mismo tiempo, como feminista radical, odiaba a los varones y deseaba no necesitar a ninguno de ellos, y debido a toda esa basura feminista, casi no llegue a casarme. Pero al llegar a los treinta y tantos me di cuenta de que corría el riesgo de quedarme sola por el resto de mi vida, así es que decidí comenzar a salir con muchachos. Poco tiempo después conocí a mi futuro esposo.

Cuando él me pidió que usara un vestido porque era más atractivo, ¡exploté! Sin embargo, me lo probé únicamente para darle gusto. Fue entonces que mi comportamiento empezó a cambiar lentamente, y a medida que empecé a actuar y a sentirme más femenina, descubrí que me gustaba sentirme así porque se sentía algo natural para mí. Cuando después de algún tiempo nos casamos, mis prioridades cambiaron, y mucho deseaba quedarme en casa. En el trabajo puedo imponerme pero no es algo que disfrute. Entiendo perfectamente ahora que es normal para mí, como mujer, preferir no ser el líder, porque esa es la manera en que Dios me diseñó. He pasado toda mi vida de trabajo tratando de competir con hombres e intentando ser como ellos, y esto me ha hecho infeliz y me ha orillado a sentirme fracasada porque por más que lo intentaba, no soy como los hombres ni nunca podré serlo, porque no soy un hombre.

Fue el amor de mi esposo que me permitió después de 26 años, volver a la Iglesia, a regañadientes - ¡es que Dios me llamaba!  Allí encontré todo algo diferente de cómo lo recordaba, y para empezar no estuve de acuerdo con la postura de la Iglesia en todas las cuestiones que involucran a las mujeres. Pero a medida de que leía más, mis ojos se abrieron y me di cuenta, entre otras cosas, como la manera en que visto da forma a mis sentimientos e inclusive a mi personalidad. Cuando me pongo vestidos o faldas me siento gentil y femenina, más natural. Mi educación continua en las enseñanzas de la Iglesia, que incluye las "Cartas del Rector", me ha ayudado a respetarme a mi misma como mujer y no como un pseudo-varón. Es en detrimento de todos que el feminismo se haya arraigado en nuestra cultura (Fin del testimonio).

Madre de Dios, por favor consigue para nosotros hombres varoniles sin los cuales difícilmente tendremos mujeres femeninas.

Kyrie eleison.    

CUANDO LA MUJER SE PUSO LOS PANTALONES: UN ASUNTO PARA PENSARLO




“La mujer no se pondrá vestido de hombre ni el hombre se pondrá un vestido de mujer, porque el que hace esto es una abominación para el Señor tu Dios”.

Esto fue escrito hace unos dos mil quinientos años en el libro del Deuteronomio 22, 5 

Aunque fue dicho siglos antes.

Cuando hace apenas medio siglo las hijas de Eva se dijeron “¿por qué no?” y empezaron a ponerse pantalones nadie se alarmó demasiado.

AHORA, MEDIO SIGLO DESPUÉS
Presentamos la Notificación reservada 
del Cardenal Giuseppe Siri
fechada en Génova el 12 de junio de 1960

El Cardenal de Génova avizoró algunas de las consecuencias más graves que esto acarrearía en el futuro y dio la voz de alerta a los pastores cuando les profetizó, en parte, cosas que vemos hoy.

A PROPÓSITO DEL VESTIDO MASCULINO DE LA MUJER
Cardenal Giuseppe Siri
Notificación del 12 de junio de 1960
(Traducción directa del italiano: P. Horacio Bojorge S.J.)

El uso de ropa masculina por parte de la mujer

Las primeras señales de nuestra tardía primavera indican un cierto aumento este año en el uso de la ropa de hombre empleada por mujeres y jóvenes, aún en el caso de madres de familia.
Hasta el año 1959, en Génova, tal vestimenta significaba usualmente que la persona era un turista, pero ahora parece haber un número significativo de jóvenes y mujeres de la misma Génova que están escogiendo, por lo menos para los viajes de placer, llevar ropa de hombres (pantalones). La difusión de esta costumbre impone una seria reflexión sobre este asunto y les pedimos a quienes está dirigida esta Notificación que le presten toda la atención de quien está consciente de ser responsable ante Dios.
Buscamos, ante todo, ofrecer un equilibrado juicio moral sobre el uso de ropa masculina por parte de la mujer. De hecho, nuestras consideraciones no pueden sino preocuparse por el aspecto moral.

Rock'n'Roll: Obra del Diablo



LA TELEVISIÓN NOS ESTÁ CONVIRTIENDO EN ZOMBIS




Nos hemos hecho adictos a la TV el cual puso a nuestro lado derecho del cerebro a cargo de todo, transformándonos en unos enloquecidos zombies consumidores.

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza sino que además, en su publicidad, encontramos las pastillas que nos aliviarán.
- Bette Davis

La televisión es un opiáceo adictivo y uno de los dispositivos de control mental más poderosos jamás producidos. Y no sólo me estoy basando esto en la intuición. Tengo pruebas neurológicas para probarlo.

Cualquier comportamiento que conduce a una experiencia placentera se repetirá, especialmente si ese comportamiento requiere poco trabajo. Los psicólogos llaman a este patrón “refuerzo positivo”. Esto es lo que queremos decir, técnicamente hablando, la adicción. En este sentido, la televisión ciertamente encaja en la categoría de un agente adictivo.

Cuando miras la TV, la actividad cerebral cambia desde la izquierda hacia el hemisferio derecho. De hecho, experimentos llevados a cabo por el investigador como Herbert Krugman mostraron que mientras los espectadores están viendo la televisión, el hemisferio derecho es dos veces más activo que la izquierda, una anomalía neurológica.

En el cruce de izquierda a derecha el cuerpo emite una oleada de opiáceos naturales: las endorfinas, que incluyen las endorfinas beta y las encefalinas. Las endorfinas son estructuralmente idénticas al opio y sus derivados (morfina, codeína, heroína, etc.).

Las actividades que liberan endorfinas (también llamadas péptidos opiáceos) suelen producir dependencia (rara vez les llamamos adictiva). Estos incluyen sacar nudillos, ejercicio intenso, y el orgasmo. Los opiáceos externos actúan sobre los mismos receptores (receptores opioides) como endorfinas, por lo que hay poca diferencia entre los dos.

De hecho, los espectadores de televisión incluso casuales experimentan tales síntomas de abstinencia de opiáceos si dejan de ver la televisión durante un período prolongado de tiempo. Un artículo del Eastern Province Herald de Sudáfrica (Octubre de 1975) describe dos experimentos en los que personas de diferentes medios socio-económicos se le pidieron dejar de ver la televisión. En un experimento, varias familias se ofrecieron apagar su TV por sólo un mes.

La familia más pobre se rindió después de una semana, y los otros sufrieron de depresión, diciendo que se sentían como si hubieran “perdido a un amigo.” En otro experimento, 182 alemanes occidentales decidieron patear su hábito de televisión durante un año, con el valor añadido de pago. Ninguno pudo resistir el impulso de más de seis meses, y con el tiempo todos los participantes mostraron los síntomas de abstinencia de opiáceos: aumento de la ansiedad, frustración y depresión.

El adicto a la TV

Los síntomas de adicción están alrededor de nosotros. Por ejemplo, el estadounidense promedio ve más de cuatro horas de televisión cada día y el 49% de estos continúan mirando a pesar de admitir hacerlo excesivamente. Estos son los indicadores clásicos de un adicto en negación: los adictos saben que se están haciendo daño a sí mismos, pero continuarán con la droga sin importarles.

El televisor funciona como un sistema de entrega de medicamentos de alta tecnología, y todos sentimos sus efectos. La pregunta es, ¿puede una adicción a la televisión ser destructiva? La respuesta que recibimos de la ciencia moderna es un rotundo “Sí!”.

En primer lugar, cuando estás viendo televisión las regiones superiores del cerebro (como el cerebro medio y el neo-córtex) están apagadas, y la mayoría de la actividad se desplaza a las regiones inferiores del cerebro (como el sistema límbico). Los procesos neurológicos que tienen lugar en estas regiones no se puede precisamente llamar “cognitivos”.




El cerebro inferior solamente está preparada para reaccionar ante el medio ambiente utilizando programas de respuesta “lucha o huida” que están profundamente enraizados. Además, estas regiones inferiores del cerebro no pueden distinguir la realidad de las imágenes fabricadas (un trabajo realizado por el neo-córtex), por lo que reaccionan al contenido de la televisión como si fuera real, liberando las hormonas apropiadas y así sucesivamente. Los estudios han demostrado que, a largo plazo, demasiada actividad en la región inferior conduce a la atrofia en las regiones superiores del cerebro.

El efecto del control del lado derecho del cerebro

La investigación de Herbert Krugman demostró que viendo la televisión insensibiliza el lado izquierdo del cerebro y deja al lado derecho para realizar todas las funciones cognitivas. Esto tiene algunas terribles implicaciones para los efectos de la televisión sobre el desarrollo del cerebro y la salud. Por su parte, el hemisferio izquierdo es la región crítica para organizar, analizar y juzgar los datos entrantes. El lado derecho trata los datos entrantes acríticamente, y no lo decodifica o divide la información en sus partes componentes.

El lado derecho del cerebro procesa la información como un todo, llevando a la respuesta emocional en lugar de la inteligente. No podemos atender racionalmente los contenidos presentados en la televisión, porque esa parte de nuestro cerebro no está en funcionamiento. Por lo tanto, resulta sorprendente que la gente rara vez comprenda lo que ven en la televisión, como lo demostró un estudio realizado por el investigador Jacob Jacoby. Jacoby encontró que de 2.700 personas probadas, el 90% no entendieron qué es lo que vieron en la televisión sólo minutos antes. Aún no hay ninguna explicación de por qué cambiamos al lado derecho del cerebro mientras vemos la televisión, pero sabemos que este fenómeno es inmune al contenido.

Para que un cerebro pueda comprender y comunicar significados complejos, debe estar en un estado de “desequilibrio caótico”. Esto significa que debe haber un flujo dinámico de comunicación entre todas las regiones del cerebro, lo que facilita la comprensión de los niveles más elevados de orden (rompiendo los umbrales conceptuales) y conduciendo a la formación de ideas complejas. Altos niveles de actividad cerebral caótica están presentes durante tareas como leer, escribir y trabajar en ecuaciones matemáticas en tu cabeza. No están presentes mientras ves la TV.

Peligroso para la autoestima; mantiene el Status Quo

Además de sus devastadores efectos neurológicos, la televisión puede ser perjudicial para tu sentido de autoestima, la percepción de tu entorno y tu salud física. Estudios recientes han demostrado que el 75% de las mujeres estadounidenses que están de sobrepeso, es probable que sea el resultado de ver crónicamente actrices y modelos delgadas cuatro horas al día.




La televisión también ha generado una “cultura del miedo” en los Estados Unidos y más allá, con su enfoque en el cerebro límbico amigable con el sensacionalismo de programación violenta. Los estudios han demostrado que personas de todas las generaciones grandemente sobrestiman la amenaza de la violencia en la vida real. Esto no es un shock porque su cerebro no puede distinguir la realidad de la ficción mientras ve la televisión.

La televisión es mala para el cuerpo. La obesidad, la falta de sueño, y retraso del desarrollo sensorial son comunes entre los adictos a la televisión.

Al parecer, todas las otras drogas representan una amenaza para el orden social establecido. La televisión, sin embargo, es un medicamento que es realmente esencial para el mantenimiento de la infraestructura social. ¿Por qué? Porque eso lava el cerebro a los consumidores para tirar el dinero en el enorme vacío de sus vidas sin sentido, lleno de terror. Y mediante un lavado de cerebro — quiero decir que han sido hipnotizados mediante técnicas muy sutiles y establecidas — junto con los efectos naturales de la televisión en las ondas cerebrales, hacen la trampa más ambiciosa de ingeniería psicológica jamás inventada.

El psicofisiólogo Thomas Mulholland encontró que después de tan sólo 30 segundos de ver la televisión el cerebro comienza a producir ondas alfa, lo que indica tórpida (casi comatoso) tasas de actividad. Las ondas alfa cerebrales se asocian a lo desenfocado, demasiado receptivos estados de conciencia. Una onda alfa de alta frecuencia no ocurre normalmente cuando los ojos están abiertos. De hecho, la investigación de Mulholland implica que viendo la televisión es neurológicamente análogo a mirar una pared en blanco.

Debo señalar que el objetivo de los hipnotizadores es inducir lentos estados de ondas cerebrales. Las ondas alfa están presentes durante el estado de “luz hipnótica” utilizado por hipno-terapeutas para el tratamiento propuesto.

Cuando se publicó la investigación de Mulholland eso enormemente impactó al marketing y a la publicidad. Los espectadores que comprendían automáticamente entraron en un estado de trance mientras miraban la televisión, los especialistas en marketing comenzaron a diseñar anuncios que producen estados emocionales inconscientes o humores en el espectador.

El objetivo de los anuncios es no hacer un llamamiento a la mente racional o consciente (que generalmente descarta los anuncios) sino a los implantados estados de ánimo que el consumidor asocia con el producto cuando se encuentra en la vida real. Cuando vemos que el producto se muestra en una tienda, por ejemplo, las emociones positivas se activan. Incluso las anotaciones de los amados atletas y otras celebridades evocan las mismas asociaciones. Si alguna vez has dudado el poder de la publicidad de la televisión, tienen esto en cuenta: ¡los comerciales funcionan mejor si usted no les está prestando atención!

Un adictivo dispositivo de control de la mente… ¿Qué más podría pedir un gobierno o corporación impulsada por las ganancias? Pero lo realmente triste de la televisión es que a todos los convierte en un zombie, nadie es inmune. No existe ninguna orden de super-inteligentes seres malvados o nefastos, detrás de esto. Eso es el producto de nuestro deseo muy humano el alterar nuestro estado de conciencia y escapar de las dificultades de la realidad.

¿Eres un zombie?

Hoy estamos bombardeados desde todos los ángulos con distracciones, sustancias, y condiciones creadas para transformar la manera en que interpretamos nuestra realidad. Estamos siendo condicionados desde el nacimiento a actuar cada vez más sin conciencia, lo único que nos diferencia de todos los demás seres vivos en el universo conocido.

Estamos, literalmente, siendo programados dentro de un profundo sueño despierto, una existencia como zombis. Debemos actuar diligentemente y educar a los demás si queremos romper esta programación y preservar nuestra humanidad.

La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar

- Bernice Buresh

La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual.

- Robert Spaemann

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural

- Federico Fellini


Henry Makow