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miércoles, 6 de julio de 2016

EX-LIDER FEMINISTA KUBY: "DETRÁS DE LA OFENSIVA CONTRA LA FAMILIA ESTÁN ROCKEFELLER Y BILL GATES"





Conversar con Gabriele Kuby, reconocida socióloga alemana, autora y conferenciante, es percibir enseguida por qué conforma todo un referente internacional en la defensa de la familia y la libertad.

En su último libro, "La revolución sexual Global. La destrucción de la libertad en nombre de la libertad", Kuby profundiza en su denuncia de la ideología de género. La obra, traducida ya a siete idiomas, se ha convertido en todo un instrumento de resistencia cívica en esta crucial batalla que se libra en Occidente entre el nuevo totalitarismo y la familia.

No es extraño que la autora haya sido atacada y perseguida de forma furibunda por el lobby gay. Nada menos que una obra de teatro le han dedicado. Se trata de El miedo, del dramaturgo homosexual Falk Richter, estrenada hace unos meses en Berlín. La obra comienza presentando a Kuby y a otras cuatro activistas profamilia como “zombies” nazis revividos de sus tumbas de 1945, merecedoras de mofas y, finalmente, de “un tiro en el cerebro”, como acababa señalando un actor al público, tachándolas de “amenazas contra la humanidad”. Pocas horas después de este estreno, el vehículo de una de las vilipendiadas apareció calcinado; una semana después, otra denunciaba un atentado similar.

De todos estos temas tratamos abiertamente con Gabriele Kuby.

“El relativismo y la anulación de la concepción cristiana del hombre son bases de esta revolución sexual con graves consecuencias: destrucción de la familia y crisis demográfica”

En “La Revolución Sexual Global” trata de alertar de las graves consecuencias de esta ideología. ¿Por qué es importante concienciarnos de ello?

Según se entienda la sexualidad, así irá la familia. Según sea la situación de la familia, así será la de la sociedad. Las normas sexuales tienen una influencia decisiva en la construcción de todo el edificio que conforma la cultura. El antropólogo Joseph Daniel Unwin, profesor de Oxford en la década de 1930, mostró en su libro Sexo y Cultura [J. D. Unwin, Sex and Culture, Oxford University Press 1934] que la Cultura con mayúsculas sólo puede existir con unas claras normas sexuales.

La cultura cristiana europea se basa en el ideal de la monogamia. Ahora asistimos a una revolución cultural que derroca la moral sexual. Las graves consecuencias que se derivan de ello son obvias: la destrucción de la familia y la crisis demográfica. Pero los poderes mundiales siguen obligando a todas las naciones a emprender esta revolución sexual.

lunes, 7 de julio de 2014

Hombre y Mujer o el Significado Sociopolítico del Unisex

Hombre y Mujer o el Significado Sociopolítico del Unisex
De RUBEN CALDERON BOUCHET

Revista Cabildo n. 3, Julio 1973

Es éste un reportaje literario, que hacemos a un libro, no a un autor. Se trata de ‘SOBRE LAS CAUSAS DEL ORDEN POLITICO” de R. Calderón Bouchet. Entre sus páginas buscamos una que responde admirablemente al cuestionario que le hicimos. El libro aparecerá pronto.
A. PITHOD

 
UNISEX: Rebelión contra la propia condición natural


P. — ¿Qué le inspira, profesor, el unisex que se va imponiendo en todas las manifestaciones de la vida contemporánea?

R. — Nivelar los sexos, destruyendo sus diferen­cias secundarias, es un ideal de la época que corona sus aspiraciones en la realización de ese repelente andrógeno, cuyo sexo indiscernible desaparece en manifestaciones ambiguas.
El hombre y la mujer están condicionados en su estructura anímico-corporal por el sexo, y así como en los seres bien hechos esta situación se expresa en una anatomía claramente diferenciada, no deja de manifestarse en los movimientos más finos y aparente­mente más asexuados del espíritu. Esto indica “que el hombre y la mujer son cosas bien distintas del macho y de la hembra, ya que sus diferencias sexua­les no se ligan tan sólo a la naturaleza, sino tam­bién al espíritu, integrándose una y otra dependencia en la unidad de la persona" (Steinbuchel).

P. — Pero en una perspectiva sociopolítica, ¿qué es lo que interesa destacar en estas tendencias a la nivelación de los sexos?

R. — Lo que interesa en una meditación sobre el orden sociopolítico no es sólo la existencia de tales diferencias (sexuales) sino la integración perfectiva que se realiza (entre ellas) en el matrimonio, y que a través de él fecunda todo el ámbito de la vida social. Lo femenino y lo masculino se integran efectivamen­te en el matrimonio, creando de este modo un ambiente familiar que permite la eclosión de una huma­nidad rica en matices diferenciales. Una educación exclusivamente femenina o masculina impide al sexo cuya preponderancia domina, abrirse a la influencia del otro y lo cierra sobre sí mismo, provocando una suerte de unilateralidad sexual que puede adquirir las formas aberrantes del homosexualismo. Uno piensa en la misoginia de esos soldados formados en el ideal de una vida exclusivamente masculina y para quienes se convierten en obsesión todas aquellas debilidades que considera blanduras del sexo débil.

P. — ¿Cuáles son las valencias culturales y socia­les, entonces, de la diferenciación sexual, y en qué se funda la natural y cristiana polaridad hombre-mu­jer, en contra de toda esta cháchara uniformadora del unisex que padecemos?

R. — La diferenciación sexual impregna toda la vida del espíritu, penetra la sensibilidad, la imagina­ción y se expande en una rica variedad de formas de vida y expresiones de arte que dan a las culturas la plenitud de un universo vivo y al mismo tiempo lleno de sorpresivas situaciones. Toda la vida medieval lleva el sello de una polaridad sexual que era enorme y al mismo tiempo delicada, recogiendo con ambas pala­bras los matices que el ímpetu viril y la sublime dul­zura de la mujer habían impuesto a todas las mani­festaciones de la espiritualidad medieval.
La tristeza del mundo miserable que han fabricado los mercaderes reside precisamente en un pre­dominio de lo estrictamente masculino y en una de sus más ruines preferencias lógicas: la lógica de lo económico. El espíritu masculino tiene una fuerte pro­pensión a llevar una actitud hasta sus últimas consecuencias, con un desprecio total por las condiciones orgánicas de la vida. Por eso la visión del mun­do que tiene el varón da la impresión de un orden abstracto, de una "regula mores” fabricada racional­mente y que trata de imponerse violentamente a los movimientos más finos y sutiles de la vida. La mu­jer está instintivamente más ligada a la naturaleza y el ritmo de su existencia no se compadece con la ri­gidez geométrica que el hombre trata de imprimir a la marcha de los asuntos. En una sociedad transida por las exigencias de la lógica masculina, la primera sacrificada es la mujer. No importa que las aparien­cias engañosas de nuestra sociedad de consumo pre­senten como "libertades” el desarraigo y la ruptura con las condiciones existenciales del sexo. La realidad es otra y la negación de una diferenciación impuesta por la condición misma del hombre no hará más que acentuar hasta lo catastrófico el crecimiento unilateral de nuestra sociedad industrial.

P. — El equilibrio bio-psíquico-social que provoca la popularidad armónica de hombre-mujer se logra de modo perfecto en el matrimonio y es en él donde la cultura encuentra su fuente prístina para la formación de la “humanitas”. No por nada hoy los embates de la contra-cultura se centran contra la institución y aún contra la propia pareja...

R. — Engels vio en el matrimonio monogámico la expresión más temprana de la explotación de la mujer por el hombre. Santo Tomás, más fino para advertir las diferencias impuestas por la sexualidad, observó “que entre las cosas que son necesarias para la vida humana hay ciertas cosas que competen a los varones, y otras a las mujeres. Por lo cual, la naturaleza aconseja que haya cierta asociación del varón a la mujer, en la cual consiste el matrimonio’' (S.Th.. Illa., Q.91, a.l). La ciencia moderna ha penetrado con mucha sagacidad en los diversos matices diferenciales que se originan en el sexo, y no se puede alegar ni indiferencia ni ignorancia en estos problemas. Pero una cosa es la ciencia auténtica y otra la rebelión contra su propia condición natural que auspicia el impulso revolucionarlo que vivimos...

(Impresionado —a la luz de estas reflexiones— de lo livianamente que nos tomamos hoy este fenómeno aparentemente intrascendente y estúpido del unisex, me retiro de una entrevista que espero retomar —ventajas de la palabra escrita— cada vez que quiera profundizar en alguno de estos temas que van, más o menos insensiblemente, cambiando nuestras vidas. Tras estos cambios está la revolución anticristiana, por lo tanto inhumana, cuya agresividad toca ya los fundamentos biológicos de la vida social. Cuando los alcance y dado que “la gracia supone la naturaleza” quedarán pocas esperanzas de reacción. Salvo que, de las imprevisibles capacidades reconstitutivas de la naturaleza humana, surja el sacudimiento que eche por tierra todo el tinglado corruptor que nos sofoca. Y al freír será el reír, señores Romay, Civita y compañía).



viernes, 25 de octubre de 2013

EL ASALTO A LA SOCIEDAD HETEROSEXUAL





Por Henry Makow
Extracto de la introducción a "Cruel Hoax" ("Estafa Cruel"): Feminismo y el Nuevo Orden Mundial.


Lo que voy a decir sonará atroz al principio. Será como un golpe a los principios esenciales de lo que le han enseñado. Sólo le pido que me escuche hasta el final y después que corrobore o desacredite mis afirmaciones, según le parezca.
Este tema es tan extenso que sólo puedo "presentar las informaciones". Las "informaciones" consisten en artículos que aparecieron por primera vez en mi web www.savethemales.ca. Cuando usted haya terminado esta recopilación debería tener ya una idea.
Nacido en 1949 mi vida adulta coincidió con un programa secreto de ingeniería social diseñado para desestabilizar a la sociedad mediante la conversión de las personas heterosexuales en homosexuales. Este asalto a los heterosexuales se disfrazó de "revolución sexual", "derechos de los homosexuales" y "feminismo".
Esto suena ridículo porque pensamos en la homosexualidad estrictamente en términos de atracción por el mismo sexo. Sin embargo, la homosexualidad debería verse en términos más amplios: como desarrollo frenado causado por la confusión sobre la identidad de género, resultando en una incapacidad para establecer vínculos permanentes con un  miembro del sexo opuesto y (normalmente) establecer una familia. El síntoma principal de este desorden es la búsqueda de sexo anónimo sin más, es decir, la promiscuidad.
Según esta definición, muchos heterosexuales pueden ser catalogados de homosexuales. Auténticos ingenieros de la elite social parecen apuntar hacia un mundo "hetero-homo", es decir, un mundo en el que los individuos son bisexuales, promiscuos y privados de familia.
(Sí, una minoría pequeña de homosexuales es monógama. Es posible que pronto podamos decir lo mismo de los hetero-homos.)

El propósito de convertirnos en hetero-homos es avanzar la culminación del plan centenario de una elite financiera internacional con base en Londres; su objetivo es el de absorber la riqueza del mundo y establecer un velado gobierno mundial consagrado a Lucifer.
Este "Nuevo Orden Mundial" es, de hecho, el viejo Imperio Británico reenvasado. El Imperio Británico siempre representó a una pequeña oligarquía financiera satánica, principalmente homosexual, que colonizó Inglaterra y una gran parte del mundo.
Este grupo representa una unión entre la finanza judía y la aristocracia británica ligados por el dinero, el matrimonio y una creencia en lo oculto (masonería). Puede que esto les resulte una barbaridad, pero cuando se indaga se descubre que es cierto. Puede empezar con el artículo publicado en mi web, The Jewish Conspiracy is British Imperialism.
El plan llama a la destrucción de todas las fuerzas colectivas capaces de resistir. Estas fuerzas que apoyan nuestra identidad humana son la familia, la raza, la religión y la nación-estado. Todas ellas deben eliminarse mediante una  campaña de "tolerancia" que borre las diferencias entre sí. Si usted lo acepta todo, usted se convierte en nada.
Así pues, tenemos ecumenismo en religión, mestizaje en la raza y regionalismos en las naciones estado. Borrando las diferencias de género se destruye a la familia. Su finalidad es lograr un gobierno mundial, una raza, una religión y, en última instancia, un sexo: el hetero-homo.


Las familias confieren a la gente su propósito, identidad y sentido de pertenencia. Proveen los valores y una medida de la independencia social, espiritual y financiera. El objetivo del comunismo y del Nuevo Orden Mundial ha sido siempre la destrucción de la familia. Esto obliga a la gente a conseguir su sentido de pertenencia a partir de los medios de comunicación de masas, de las causas políticas o de sus productos dirigidos todos ellos por la elite.
Sólo sabemos lo que se nos enseña y, obviamente, ellos no van a revelarnos esto. La esencia de la conspiración es que persigue una agenda subversiva que niegan por todos los medios. Por ejemplo, Arnold Toynbee, dirigiéndose a una elite con la que se reunió en Copenhague en 1931, dijo: "Simplemente repetiré que actualmente estamos trabajando, discretamente, pero con toda nuestro poder para arrancar esta fuerza misteriosa llamada soberanía de las garras de los estados nacionales locales de nuestro mundo. Y al mismo tiempo negamos con nuestros labios lo que estamos haciendo con  nuestras manos..."
Los ingenieros sociales de la elite nos convierten en hetero-homos confundiéndonos acerca de nuestra identidad sexual. Niegan que las diferencias manifiestas de género existen, y convencen a las mujeres jóvenes para que se comporten como hombres. Describen el rol femenino tradicional como un "estereotipo social artificial y opresivo".
Los roles sexuales son artificiales si se invierten. Es entonces cuando las mujeres pueden actuar como estereotipos masculinos y los hombres pueden ser estereotípicamente femeninos.
Los ingenieros sociales saben que la gente es perezosa y crédula y que prefiere hacer según se les presenta dulcemente antes que usar su propia razón o instinto. En consecuencia, cuando un poder subversivo toma el control secreto, la gente resulta fácilmente manipulable.
Los roles heterosexuales no están inventados.
Corresponden a las diferencias biológicas. Por ejemplo, los hombres tienen diez veces más testosterona que las mujeres. Esta hormona hace a los hombres decididos, agresivos y arriesgados. (Vea los libros Why Men Don't Iron (1992) y Brain Sex (2003) por Anne Moir y David Jessel. En Internet pueden leerse extractos.)
Los cerebros de las mujeres son distintos. Por ejemplo, ellas hablan tres veces más y dos veces más deprisa que los hombres. (Véase The Female Brain (2006) de Louanne Brizendine.)
Los roles sexuales significan el reconocimiento cultural de diferencias biológicas y psicológicas. Cuando se niegan los roles sexuales, aparece la confusión, no podemos establecer vínculos con el sexo opuesto, nuestros instintos naturales se frustran y seguidamente sobrevienen la disfunción e interrupción del desarrollo.
La heterosexualidad no es una "preferencia sexual". Es parte del ciclo reproductivo. Cada estado, (matrimonio, paternidad, etc.) resulta necesario para nuestro desarrollo y felicidad como seres humanos. Para la mayoría de la gente, la paternidad es esencial con el fin de lograr su realización personal. La salud social depende de formar a la nueva generación en un entorno sano con valores positivos.
Nos están condicionando para que sigamos un modelo hetero-homo ideado con la finalidad de detener nuestro desarrollo en la fase del cortejo y hacernos disfuncionales, estériles y dóciles. Esta es la razón por la que casi todas las películas y la música fijan la vista en el romance, como si la población se hubiera congelado a los 19-26 años de edad.

EL DAÑO

En menos de 50 años, el feminismo y la "liberación sexual" han causado verdaderos estragos en la institución familiar. El feminismo aparenta abogar por las mujeres, pero en la práctica menosprecia las cualidades femeninas. El feminismo ha arruinado las vidas de millones de mujeres y de hombres que ahora se sienten incapaces de encontrar el amor duradero.
Un inventario somero de esos daños causados por el feminismo es el siguiente:

·         El número de hogares formado por casados con hijos ha descendido la mitad, del 50% del total en 1960 al 25% de ahora.

·         En 1965 el 24% de los niños negros y el 3,1% de los niños blancos de los Estados Unidos nacieron de madres solteras. En 2007 cuatro de cada diez bebés nacieron fuera del matrimonio.

·         El índice de matrimonios ha caído casi un 30% desde 1970 mientras que el índice de divorcios ha aumentado un 40%.

·         El índice de fertilidad se ha reducido a casi la mitad. En 1960, la mujer media canadiense tenía cuatro hijos. Hoy apenas alcanza 1,5. En 2002, la natalidad de los USA no hispana estaba en el punto más bajo de la historia, alrededor de 1,8. Para mantener la población se necesita un índice de natalidad de 2,2.
Estos datos y hechos pueden constatarse muy fácilmente usando Google.
"La mayor parte de las patologías sociales -delitos, encarcelamiento, prestaciones sociales, fracaso escolar, adicciones a la droga y el alcohol, suicidio, depresión, enfermedades de transmisión sexual- son manifestaciones directas e indirectas de la destrucción de la familia moderna americana." (William Bennett The Broken Hearth pág.4)



miércoles, 16 de octubre de 2013

ROCK AND ROLL: SINÓNIMO DE ABERRACIÓN SEXUAL


El tan promocionado grupo Queen (inglés), encabezado por el marica Freddie Mercury, muerto de Sida, en uno de sus videos tan edificantes para la juventud.

Como es sabido que la “filosofía” de vida del rock and roll se resume en aquel satánico “haz lo que quieras”, por el cual el desenfreno y la desinhibición que produce la música rock, a la manera de una droga, conduce a una vida sin reglas, esa misma “libertad absoluta” es la que contribuye a hacer de la promiscuidad sexual y la difusión de la sodomía uno de los hechos más importantes del mundo del rock. De hecho si hoy la sociedad occidental y en general en todo el mundo ha caído en los más nefandos vicios y aberraciones contranatura, ello se debe a la difusión que el Imperialismo Internacional del Dinero, a través de sus agentes  principales Estados Unidos e Inglaterra, ha impuesto con el rock, los medios audiovisuales y las ideas de izquierda. Finalmente, con la imposición de las “democracias” en todo el mundo, la degeneración ha adquirido la categoría de “derechos”.


El cantante de la banda Aerosmith, de reciente paso por Bs.As. y Montevideo, es un viejo de 65 años que viste como marica y ostenta un tatuaje claramente masónico-satánico. Usa como tantos una cruz para burlarse de ella. Los grandes medios de comunicación lo promocionan abundantemente.

Exitosos músicos de rock que viven gracias al sistema capitalista que mientras tanto expolia a sus compatriotas, por ejemplo, se prestan gustosos, con su imbécil idea de la “libertad absoluta”, a defender el derecho al “matrimonio igualitario”, como puede verse acá.

Pero esto es algo comprensible, ya que una gran parte de los músicos de rock son degenerados sexuales e invertidos, como se detalla debajo en algunas de las figuras más conocidas. Ejemplos desastrosos que el sistema de la globalización mundial ofrece a la juventud para que ésta, estragada de vicios y placeres, deje de pelear, de amar su propia identidad y dejar de esta forma que sus países, librados de la institución familiar, sean presa fácil de los intereses de las grandes corporaciones mundiales que así más fácil pueden adueñarse de los recursos de tales países. De sus almas ya se ocuparon antes con la “cultura” del rock, la televisión y las drogas.





martes, 1 de octubre de 2013

LOS JUDÍOS Y EL ROCK & ROLL


Brian Epstein.

(Una visión bastante ingenua del asunto)

El judío tuvo un papel muy interesante en esta música (Rock & Roll), a pesar de no haber estado allí desde el principio. En los años '50, en la época de Elvis, no hubo mucha influencia judía. De hecho, en esa primera década el rock va a ser un fenómeno de blancos del sur de EEUU copiándole la música a los negros, que es lo que hizo Elvis que le saco a los negros sus blues y lo "limpio", lo ablando, en suma los "emblanquecieron". Y entonces las presentaron a un público más homogéneo. Ahí, justamente fue cuando todo el poder y la furia del blues se perdió, y los negros se sintieron bastante defraudados.

Ahora bien, en los años '60, con la revolución negra, ahí sí entran los judíos , porque los judíos van a ayudar a hacer la revolución de los '60 y en grande. El descubrimiento más grande de los años '60 en el mundo del rock'n roll fue por un judío. No sólo eso: también el cantautor más grande de los '60 era un judío. El primero se llamó Brian Epstein, el representante de los Beatles, y el segundo se llamó Robert Zimmerman, o sea: Bob Dylan.

El hecho es que sin Brian Epstein no habría habido Beatles, y sin los Beatles no habría habido años '60, y el mundo sería un lugar infinitamente más triste.

Pues bien, Brian Epstein era homosexual, en una época en que eso no era algo bien visto. Era homosexual reprimido. Los Beatles sabían bien su secreto. Además era judío, cosa que en aquella época en la sociedad de clase alta inglesa tampoco era bien aceptado. Y los Beatles, en particular John Lennon, que fue quien se convirtió más que los otros en amigo de Epstein, francamente decidieron entregar sus destinos en manos de un "maricón judío", como así lo veía la sociedad britanica.

Brian Epstein se enamoró de Paul McCartney. Los Beatles eran bastante tolerantes, no sólo en el sentido étnico sino también en el sexual. Nunca tuvieron ningún contacto homosexual con Brian, pero lo aceptaban: que él haya querido acostarse con los cuatro fue problema de él. Es decir, aunque no era precisamente la mejor tarjeta de presentación que podían haber hallado, él les cayó bien. Y fue él quien creó el fenómeno de los Beatles, no el que creó la música, pero sí la imagen. Porque ya en aquellos años, Brian Epstein entendió que sin vender la imagen, los Beatles no habrían de vender una sola canción.

Cuando él los vio por primera vez tocando en el boliche de Liverpool, llamado The Cavern, vio a chicos bastante toscos, que parecía que no se habían bañado en años, que cultivaban una imagen concientemente callejera. ¿Qué hizo Brian Epstein? Los limpió. Y les dio el aspecto pulido que sí se convirtió en su tarjeta de presentación.



MIS GRANDES ROCKEROS JUDÍOS




Albert Einstein era judío y a la vez, uno de los científicos más grandes de la historia. No tuve la suerte de conocerlo y no conozco a nadie que haya compartido alguna vivencia con él, pero aun así, nosotros los judíos sentimos una conexión con él, nos sentimos orgullosos de que haya profesado nuestra religión y pertenecido a nuestro pueblo. Personalmente, nunca he podido encontrarle mucho sentido a esta sensación, pero ahí está. No ocurre solamente Einstein, Scarlett Johansson es judía y eso me hace, por alguna razón, encontrarla aún más atractiva (si es eso posible). Esto se repite en muchos casos, no tanto en los deportes por alguna extraña razón (hay una escena muy divertida de la serie Family Guy que responde a esta incertidumbre), pero centrémonos en la relación entre los judíos y el rey de la música, satánica para algunos y sagrada para otros, el Rock.

Muy temprano en mi vida, descubrí los cassettes de bandas como Queen, y todos sus grandes éxitos como Rapsodia Bohemia. Nunca había escuchado nada parecido, y todavía no sabía que por delante tenía temas como “Killer Queen”, “Another One Bites The Dust”, “Seven Seas of Rhye”, “Don’t Stop Me Now” y por sobre todas, uno de los himnos del rock clásico, “We Will Rock You”, estruendosa y cautivante.

La unión entre los judíos y el Rock se da a través de varios próceres de este género musical que cuando niños eran “nice jewish boys”, variando entre ellos su cercana o lejana relación con el judaísmo.

El primero que se me viene a la cabeza es Chaim Witz, más conocido como Gene Simmons, el extravagante líder, vocalista y bajista de la banda “Kiss”. Nacido en Israel en 1949, el “Demonio” ha declarado sentirse más israelí que gringo y ser un ferviente apoyador de su país de nacimiento.

Geddy Lee, bajista de la banda de rock progresivo Rush, es probablemente el mejor bajista del rock vivo y quizás en la historia. Sus padres sobrevivieron a los campos de Dachau y Bergen-Belsen, tema que se ha reflejado en su música, especialmente en la canción “Red Sector A”.

Bob Dylan, ídolo, nació y fue criado judío pero luego se convirtió al cristianismo y hoy en día ni él parece estar muy seguro de cuál es su fe (se autodenomina judío cristiano) pero nos encanta pensar que es uno de los nuestros.

La lista sigue con David Lee Roth, histórico vocalista de Van Halen, se dice que aprendió a cantar practicando para su bar mitzvah. Y luego están Joey Ramone, Scott Ian de Anthrax, Marc Bolan de T. Rex, Mark Knopfler de Dire Straits, los Beastie Boys, Perry Farrel de Jane’s Addiction, que además de crear Lollapalooza, creó Purimpalooza y muchos más.

No entiendo por qué el judaísmo nos hace sentir atraídos a estos personajes y alegrarnos aún más por la contribución brillante que han hecho estos grandes músicos.