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martes, 26 de agosto de 2014

LA TELEVISIÓN NOS ESTÁ CONVIRTIENDO EN ZOMBIS




Nos hemos hecho adictos a la TV el cual puso a nuestro lado derecho del cerebro a cargo de todo, transformándonos en unos enloquecidos zombies consumidores.

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza sino que además, en su publicidad, encontramos las pastillas que nos aliviarán.
- Bette Davis

La televisión es un opiáceo adictivo y uno de los dispositivos de control mental más poderosos jamás producidos. Y no sólo me estoy basando esto en la intuición. Tengo pruebas neurológicas para probarlo.

Cualquier comportamiento que conduce a una experiencia placentera se repetirá, especialmente si ese comportamiento requiere poco trabajo. Los psicólogos llaman a este patrón “refuerzo positivo”. Esto es lo que queremos decir, técnicamente hablando, la adicción. En este sentido, la televisión ciertamente encaja en la categoría de un agente adictivo.

Cuando miras la TV, la actividad cerebral cambia desde la izquierda hacia el hemisferio derecho. De hecho, experimentos llevados a cabo por el investigador como Herbert Krugman mostraron que mientras los espectadores están viendo la televisión, el hemisferio derecho es dos veces más activo que la izquierda, una anomalía neurológica.

En el cruce de izquierda a derecha el cuerpo emite una oleada de opiáceos naturales: las endorfinas, que incluyen las endorfinas beta y las encefalinas. Las endorfinas son estructuralmente idénticas al opio y sus derivados (morfina, codeína, heroína, etc.).

Las actividades que liberan endorfinas (también llamadas péptidos opiáceos) suelen producir dependencia (rara vez les llamamos adictiva). Estos incluyen sacar nudillos, ejercicio intenso, y el orgasmo. Los opiáceos externos actúan sobre los mismos receptores (receptores opioides) como endorfinas, por lo que hay poca diferencia entre los dos.

De hecho, los espectadores de televisión incluso casuales experimentan tales síntomas de abstinencia de opiáceos si dejan de ver la televisión durante un período prolongado de tiempo. Un artículo del Eastern Province Herald de Sudáfrica (Octubre de 1975) describe dos experimentos en los que personas de diferentes medios socio-económicos se le pidieron dejar de ver la televisión. En un experimento, varias familias se ofrecieron apagar su TV por sólo un mes.

La familia más pobre se rindió después de una semana, y los otros sufrieron de depresión, diciendo que se sentían como si hubieran “perdido a un amigo.” En otro experimento, 182 alemanes occidentales decidieron patear su hábito de televisión durante un año, con el valor añadido de pago. Ninguno pudo resistir el impulso de más de seis meses, y con el tiempo todos los participantes mostraron los síntomas de abstinencia de opiáceos: aumento de la ansiedad, frustración y depresión.

El adicto a la TV

Los síntomas de adicción están alrededor de nosotros. Por ejemplo, el estadounidense promedio ve más de cuatro horas de televisión cada día y el 49% de estos continúan mirando a pesar de admitir hacerlo excesivamente. Estos son los indicadores clásicos de un adicto en negación: los adictos saben que se están haciendo daño a sí mismos, pero continuarán con la droga sin importarles.

El televisor funciona como un sistema de entrega de medicamentos de alta tecnología, y todos sentimos sus efectos. La pregunta es, ¿puede una adicción a la televisión ser destructiva? La respuesta que recibimos de la ciencia moderna es un rotundo “Sí!”.

En primer lugar, cuando estás viendo televisión las regiones superiores del cerebro (como el cerebro medio y el neo-córtex) están apagadas, y la mayoría de la actividad se desplaza a las regiones inferiores del cerebro (como el sistema límbico). Los procesos neurológicos que tienen lugar en estas regiones no se puede precisamente llamar “cognitivos”.




El cerebro inferior solamente está preparada para reaccionar ante el medio ambiente utilizando programas de respuesta “lucha o huida” que están profundamente enraizados. Además, estas regiones inferiores del cerebro no pueden distinguir la realidad de las imágenes fabricadas (un trabajo realizado por el neo-córtex), por lo que reaccionan al contenido de la televisión como si fuera real, liberando las hormonas apropiadas y así sucesivamente. Los estudios han demostrado que, a largo plazo, demasiada actividad en la región inferior conduce a la atrofia en las regiones superiores del cerebro.

El efecto del control del lado derecho del cerebro

La investigación de Herbert Krugman demostró que viendo la televisión insensibiliza el lado izquierdo del cerebro y deja al lado derecho para realizar todas las funciones cognitivas. Esto tiene algunas terribles implicaciones para los efectos de la televisión sobre el desarrollo del cerebro y la salud. Por su parte, el hemisferio izquierdo es la región crítica para organizar, analizar y juzgar los datos entrantes. El lado derecho trata los datos entrantes acríticamente, y no lo decodifica o divide la información en sus partes componentes.

El lado derecho del cerebro procesa la información como un todo, llevando a la respuesta emocional en lugar de la inteligente. No podemos atender racionalmente los contenidos presentados en la televisión, porque esa parte de nuestro cerebro no está en funcionamiento. Por lo tanto, resulta sorprendente que la gente rara vez comprenda lo que ven en la televisión, como lo demostró un estudio realizado por el investigador Jacob Jacoby. Jacoby encontró que de 2.700 personas probadas, el 90% no entendieron qué es lo que vieron en la televisión sólo minutos antes. Aún no hay ninguna explicación de por qué cambiamos al lado derecho del cerebro mientras vemos la televisión, pero sabemos que este fenómeno es inmune al contenido.

Para que un cerebro pueda comprender y comunicar significados complejos, debe estar en un estado de “desequilibrio caótico”. Esto significa que debe haber un flujo dinámico de comunicación entre todas las regiones del cerebro, lo que facilita la comprensión de los niveles más elevados de orden (rompiendo los umbrales conceptuales) y conduciendo a la formación de ideas complejas. Altos niveles de actividad cerebral caótica están presentes durante tareas como leer, escribir y trabajar en ecuaciones matemáticas en tu cabeza. No están presentes mientras ves la TV.

Peligroso para la autoestima; mantiene el Status Quo

Además de sus devastadores efectos neurológicos, la televisión puede ser perjudicial para tu sentido de autoestima, la percepción de tu entorno y tu salud física. Estudios recientes han demostrado que el 75% de las mujeres estadounidenses que están de sobrepeso, es probable que sea el resultado de ver crónicamente actrices y modelos delgadas cuatro horas al día.




La televisión también ha generado una “cultura del miedo” en los Estados Unidos y más allá, con su enfoque en el cerebro límbico amigable con el sensacionalismo de programación violenta. Los estudios han demostrado que personas de todas las generaciones grandemente sobrestiman la amenaza de la violencia en la vida real. Esto no es un shock porque su cerebro no puede distinguir la realidad de la ficción mientras ve la televisión.

La televisión es mala para el cuerpo. La obesidad, la falta de sueño, y retraso del desarrollo sensorial son comunes entre los adictos a la televisión.

Al parecer, todas las otras drogas representan una amenaza para el orden social establecido. La televisión, sin embargo, es un medicamento que es realmente esencial para el mantenimiento de la infraestructura social. ¿Por qué? Porque eso lava el cerebro a los consumidores para tirar el dinero en el enorme vacío de sus vidas sin sentido, lleno de terror. Y mediante un lavado de cerebro — quiero decir que han sido hipnotizados mediante técnicas muy sutiles y establecidas — junto con los efectos naturales de la televisión en las ondas cerebrales, hacen la trampa más ambiciosa de ingeniería psicológica jamás inventada.

El psicofisiólogo Thomas Mulholland encontró que después de tan sólo 30 segundos de ver la televisión el cerebro comienza a producir ondas alfa, lo que indica tórpida (casi comatoso) tasas de actividad. Las ondas alfa cerebrales se asocian a lo desenfocado, demasiado receptivos estados de conciencia. Una onda alfa de alta frecuencia no ocurre normalmente cuando los ojos están abiertos. De hecho, la investigación de Mulholland implica que viendo la televisión es neurológicamente análogo a mirar una pared en blanco.

Debo señalar que el objetivo de los hipnotizadores es inducir lentos estados de ondas cerebrales. Las ondas alfa están presentes durante el estado de “luz hipnótica” utilizado por hipno-terapeutas para el tratamiento propuesto.

Cuando se publicó la investigación de Mulholland eso enormemente impactó al marketing y a la publicidad. Los espectadores que comprendían automáticamente entraron en un estado de trance mientras miraban la televisión, los especialistas en marketing comenzaron a diseñar anuncios que producen estados emocionales inconscientes o humores en el espectador.

El objetivo de los anuncios es no hacer un llamamiento a la mente racional o consciente (que generalmente descarta los anuncios) sino a los implantados estados de ánimo que el consumidor asocia con el producto cuando se encuentra en la vida real. Cuando vemos que el producto se muestra en una tienda, por ejemplo, las emociones positivas se activan. Incluso las anotaciones de los amados atletas y otras celebridades evocan las mismas asociaciones. Si alguna vez has dudado el poder de la publicidad de la televisión, tienen esto en cuenta: ¡los comerciales funcionan mejor si usted no les está prestando atención!

Un adictivo dispositivo de control de la mente… ¿Qué más podría pedir un gobierno o corporación impulsada por las ganancias? Pero lo realmente triste de la televisión es que a todos los convierte en un zombie, nadie es inmune. No existe ninguna orden de super-inteligentes seres malvados o nefastos, detrás de esto. Eso es el producto de nuestro deseo muy humano el alterar nuestro estado de conciencia y escapar de las dificultades de la realidad.

¿Eres un zombie?

Hoy estamos bombardeados desde todos los ángulos con distracciones, sustancias, y condiciones creadas para transformar la manera en que interpretamos nuestra realidad. Estamos siendo condicionados desde el nacimiento a actuar cada vez más sin conciencia, lo único que nos diferencia de todos los demás seres vivos en el universo conocido.

Estamos, literalmente, siendo programados dentro de un profundo sueño despierto, una existencia como zombis. Debemos actuar diligentemente y educar a los demás si queremos romper esta programación y preservar nuestra humanidad.

La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar

- Bernice Buresh

La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual.

- Robert Spaemann

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural

- Federico Fellini


Henry Makow

viernes, 25 de octubre de 2013

EL ASALTO A LA SOCIEDAD HETEROSEXUAL





Por Henry Makow
Extracto de la introducción a "Cruel Hoax" ("Estafa Cruel"): Feminismo y el Nuevo Orden Mundial.


Lo que voy a decir sonará atroz al principio. Será como un golpe a los principios esenciales de lo que le han enseñado. Sólo le pido que me escuche hasta el final y después que corrobore o desacredite mis afirmaciones, según le parezca.
Este tema es tan extenso que sólo puedo "presentar las informaciones". Las "informaciones" consisten en artículos que aparecieron por primera vez en mi web www.savethemales.ca. Cuando usted haya terminado esta recopilación debería tener ya una idea.
Nacido en 1949 mi vida adulta coincidió con un programa secreto de ingeniería social diseñado para desestabilizar a la sociedad mediante la conversión de las personas heterosexuales en homosexuales. Este asalto a los heterosexuales se disfrazó de "revolución sexual", "derechos de los homosexuales" y "feminismo".
Esto suena ridículo porque pensamos en la homosexualidad estrictamente en términos de atracción por el mismo sexo. Sin embargo, la homosexualidad debería verse en términos más amplios: como desarrollo frenado causado por la confusión sobre la identidad de género, resultando en una incapacidad para establecer vínculos permanentes con un  miembro del sexo opuesto y (normalmente) establecer una familia. El síntoma principal de este desorden es la búsqueda de sexo anónimo sin más, es decir, la promiscuidad.
Según esta definición, muchos heterosexuales pueden ser catalogados de homosexuales. Auténticos ingenieros de la elite social parecen apuntar hacia un mundo "hetero-homo", es decir, un mundo en el que los individuos son bisexuales, promiscuos y privados de familia.
(Sí, una minoría pequeña de homosexuales es monógama. Es posible que pronto podamos decir lo mismo de los hetero-homos.)

El propósito de convertirnos en hetero-homos es avanzar la culminación del plan centenario de una elite financiera internacional con base en Londres; su objetivo es el de absorber la riqueza del mundo y establecer un velado gobierno mundial consagrado a Lucifer.
Este "Nuevo Orden Mundial" es, de hecho, el viejo Imperio Británico reenvasado. El Imperio Británico siempre representó a una pequeña oligarquía financiera satánica, principalmente homosexual, que colonizó Inglaterra y una gran parte del mundo.
Este grupo representa una unión entre la finanza judía y la aristocracia británica ligados por el dinero, el matrimonio y una creencia en lo oculto (masonería). Puede que esto les resulte una barbaridad, pero cuando se indaga se descubre que es cierto. Puede empezar con el artículo publicado en mi web, The Jewish Conspiracy is British Imperialism.
El plan llama a la destrucción de todas las fuerzas colectivas capaces de resistir. Estas fuerzas que apoyan nuestra identidad humana son la familia, la raza, la religión y la nación-estado. Todas ellas deben eliminarse mediante una  campaña de "tolerancia" que borre las diferencias entre sí. Si usted lo acepta todo, usted se convierte en nada.
Así pues, tenemos ecumenismo en religión, mestizaje en la raza y regionalismos en las naciones estado. Borrando las diferencias de género se destruye a la familia. Su finalidad es lograr un gobierno mundial, una raza, una religión y, en última instancia, un sexo: el hetero-homo.


Las familias confieren a la gente su propósito, identidad y sentido de pertenencia. Proveen los valores y una medida de la independencia social, espiritual y financiera. El objetivo del comunismo y del Nuevo Orden Mundial ha sido siempre la destrucción de la familia. Esto obliga a la gente a conseguir su sentido de pertenencia a partir de los medios de comunicación de masas, de las causas políticas o de sus productos dirigidos todos ellos por la elite.
Sólo sabemos lo que se nos enseña y, obviamente, ellos no van a revelarnos esto. La esencia de la conspiración es que persigue una agenda subversiva que niegan por todos los medios. Por ejemplo, Arnold Toynbee, dirigiéndose a una elite con la que se reunió en Copenhague en 1931, dijo: "Simplemente repetiré que actualmente estamos trabajando, discretamente, pero con toda nuestro poder para arrancar esta fuerza misteriosa llamada soberanía de las garras de los estados nacionales locales de nuestro mundo. Y al mismo tiempo negamos con nuestros labios lo que estamos haciendo con  nuestras manos..."
Los ingenieros sociales de la elite nos convierten en hetero-homos confundiéndonos acerca de nuestra identidad sexual. Niegan que las diferencias manifiestas de género existen, y convencen a las mujeres jóvenes para que se comporten como hombres. Describen el rol femenino tradicional como un "estereotipo social artificial y opresivo".
Los roles sexuales son artificiales si se invierten. Es entonces cuando las mujeres pueden actuar como estereotipos masculinos y los hombres pueden ser estereotípicamente femeninos.
Los ingenieros sociales saben que la gente es perezosa y crédula y que prefiere hacer según se les presenta dulcemente antes que usar su propia razón o instinto. En consecuencia, cuando un poder subversivo toma el control secreto, la gente resulta fácilmente manipulable.
Los roles heterosexuales no están inventados.
Corresponden a las diferencias biológicas. Por ejemplo, los hombres tienen diez veces más testosterona que las mujeres. Esta hormona hace a los hombres decididos, agresivos y arriesgados. (Vea los libros Why Men Don't Iron (1992) y Brain Sex (2003) por Anne Moir y David Jessel. En Internet pueden leerse extractos.)
Los cerebros de las mujeres son distintos. Por ejemplo, ellas hablan tres veces más y dos veces más deprisa que los hombres. (Véase The Female Brain (2006) de Louanne Brizendine.)
Los roles sexuales significan el reconocimiento cultural de diferencias biológicas y psicológicas. Cuando se niegan los roles sexuales, aparece la confusión, no podemos establecer vínculos con el sexo opuesto, nuestros instintos naturales se frustran y seguidamente sobrevienen la disfunción e interrupción del desarrollo.
La heterosexualidad no es una "preferencia sexual". Es parte del ciclo reproductivo. Cada estado, (matrimonio, paternidad, etc.) resulta necesario para nuestro desarrollo y felicidad como seres humanos. Para la mayoría de la gente, la paternidad es esencial con el fin de lograr su realización personal. La salud social depende de formar a la nueva generación en un entorno sano con valores positivos.
Nos están condicionando para que sigamos un modelo hetero-homo ideado con la finalidad de detener nuestro desarrollo en la fase del cortejo y hacernos disfuncionales, estériles y dóciles. Esta es la razón por la que casi todas las películas y la música fijan la vista en el romance, como si la población se hubiera congelado a los 19-26 años de edad.

EL DAÑO

En menos de 50 años, el feminismo y la "liberación sexual" han causado verdaderos estragos en la institución familiar. El feminismo aparenta abogar por las mujeres, pero en la práctica menosprecia las cualidades femeninas. El feminismo ha arruinado las vidas de millones de mujeres y de hombres que ahora se sienten incapaces de encontrar el amor duradero.
Un inventario somero de esos daños causados por el feminismo es el siguiente:

·         El número de hogares formado por casados con hijos ha descendido la mitad, del 50% del total en 1960 al 25% de ahora.

·         En 1965 el 24% de los niños negros y el 3,1% de los niños blancos de los Estados Unidos nacieron de madres solteras. En 2007 cuatro de cada diez bebés nacieron fuera del matrimonio.

·         El índice de matrimonios ha caído casi un 30% desde 1970 mientras que el índice de divorcios ha aumentado un 40%.

·         El índice de fertilidad se ha reducido a casi la mitad. En 1960, la mujer media canadiense tenía cuatro hijos. Hoy apenas alcanza 1,5. En 2002, la natalidad de los USA no hispana estaba en el punto más bajo de la historia, alrededor de 1,8. Para mantener la población se necesita un índice de natalidad de 2,2.
Estos datos y hechos pueden constatarse muy fácilmente usando Google.
"La mayor parte de las patologías sociales -delitos, encarcelamiento, prestaciones sociales, fracaso escolar, adicciones a la droga y el alcohol, suicidio, depresión, enfermedades de transmisión sexual- son manifestaciones directas e indirectas de la destrucción de la familia moderna americana." (William Bennett The Broken Hearth pág.4)